El sueño de un crecimiento de 3% anual que abrigaba Donald Trump lo mató el coronavirus. Así lo refleja la caída de 4,8% que experimentó la actividad de Estados Unidos durante el primer trimestre, se acuerdo al informe de la Oficina de Análisis Económico del Gobierno (BEA, por sus siglas en inglés), que de hecho reconoce que su primera lectura del PIB es incompleta y no alcanza a incorporar todos los datos de la debacle.

De todas maneras esta cifra, que le sigue al crecimiento de 2,1% observado en el últimos tres meses de 2019, califica como la más débil desde el 4T de 2008, en plena crisis financiera. Además, incumple las expectativas del mercado, que apuntaban a una caída de 3,5% en la actividad en un periodo que, de hecho, resulta ser la previa de la etapa más dura para EEUU, en el marco de la crisis sanitaria.

Convertido en el centro mundial de la pandemia, con más de un millón de casos y 58.355 fallecidos, es el trimestre en curso el más duro para el país. Así, para el periodo abril-junio, el promedio de las estimaciones de los analistas consultados por Bloomberg, apuntan a una contracción de 37%.

En el detalle, de acuerdo a la información facilitada hoy, se registraron descensos en la inversión, exportaciones, importaciones y en el gasto del consumidor. Fue este último dato el que más sorprendió a la baja, lo que se explica por la baja de 8,7% que registraron las ventas del retail en marzo.

“La economía se ha caído de un precipicio y nadie sabe dónde está hasta el fondo, después de que el cierre de la nación por coronavirus causara el colapso más rápido de la actividad económica en la historia”, señaló en una nota a sus clientes Chris Rupkey, Chief Financial Economist de MUFG, tras conocer el dato.

El experto además señala que una cosa es segura, “la economía se verá muy diferente una vez que se reinicie y ya no se necesiten millones de empleos. Un millón menos de empleos en manufactura, un millón menos en restaurantes y bares, un millón más que ya no se necesitan en las tiendas y centros comerciales. La economía cayó hoy por el precipicio y se recuperará, pero el retorno al pleno empleo es un sueño, no una realidad”.

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