“Yo fui ratificada el 28 de febrero y me pidieron telemáticamente la renuncia el 6 de abril”, recuerda hoy Claudia Hurtado Espinoza (50) sobre los 38 días que alcanzó a trabajar como Directora Regional del Biobío del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez e Infancia (Mejor Niñez), organismo que reemplazó al Sename.

Previamente, en junio de 2021, la abogada que hace más de 10 años milita en la UDI y fue Gobernadora del Biobío, había sido designada como coordinadora para la instalación en la región de este nuevo servicio, que partiría su funcionamiento en octubre bajo la dependencia del Ministerio de Desarrollo Social.

En medio de ese proceso se abrió a nivel nacional el concurso para elegir a los directores regionales mediante el sistema de Alta Dirección Pública (ADP), proceso que contempla una evaluación anónima o “ciega” de antecedentes, competencias en gestión y liderazgo; además de entrevistas a los postulantes.

“Postulé a este cargo y el primer concurso fue declarado desierto. Llegó el 1 de octubre y tuve que asumir como directora regional subrogante. Después de eso se levanta un segundo proceso y vuelvo a postular”, asegura Hurtado al teléfono desde Concepción.

Finalmente, su nombre fue el seleccionado entre la terna de candidatos, a sólo 11 días de que Gabriel Boric llegara a La Moneda. “Era un hecho de la causa. Yo sabía que iba a producirse un cambio de gobierno. Sin embargo este era un servicio nuevo que iba a mantener la continuidad”, afirma la abogada.

Carolina Hurtado alcanzó a estar 59 días como directora regional Biobío del servicio Mejor Niñez.

Pero ese 6 de abril, a menos de dos meses de asumir el cargo, Hurtado fue notificada por videollamada desde Santiago que estaba despedida “por razones de confianza”, causal que está contemplada en la normativa. Así se convirtió en la funcionaria nombrada por ADP que menos duró en su cargo entre las 369 personas que han dejado sus puestos en los primeros ocho meses de este gobierno.

De todos ellos, 229 han sido despidos o “renuncias no voluntarias” como se les denomina internamente, y otros 70 son directivos que cumplieron tres años en el cargo y que la actual administración decidió no renovarles por un nuevo periodo similar.

Comparando los primeros ocho meses de los últimos cuatro gobiernos, la administración de Gabriel Boric es la que más desvinculaciones ha realizado entre el grupo de los “jefes de servicio”, 127 autoridades que son nombradas o despedidas directamente por el Presidente de la República. En total, un 52,7% de los directivos han sido despedidos, mientras que a la misma fecha el gobierno anterior había sacado de sus cargos a un 40,9%.

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