Eso de “si te quedas me matas y si te vas me muero” parece calzar a la perfección en la relación entre el gobierno y la Convención.

Lo dijo Fernando Atria en una entrevista que cita Sergio Muñoz Riveros en su columna de esta semana: “La figura de Gabriel Boric quedó vinculada al proceso constituyente para bien o para mal”.

Y, por ello, agrega Muñoz Riveros, en el plebiscito será muy difícil que los ciudadanos separen el proyecto de Constitución de su juicio sobre el rumbo del gobierno.

Y lo que podría haber sido una ganancia si todo andaba bien hoy parece una condena. “Será un momento de polarización inevitable”, dice.

Lo que queda, según Ernesto Ottone, es reemplazar esa “convicción doctrinaria” que hoy prima en la Convención. “Es necesario dudar, reflexionar y darle espacio a los intereses generales”, dice.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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