Y si de violencia y seguridad se trata, el clima no es especialmente auspicioso.

¿Será eso de que cuando se abre la puerta a la violencia es difícil cerrarla o, como apunta Juan Carvajal, que se conformó un cóctel explosivo entre “el estallido, la pandemia, sus efectos sanitarios y económicos (y) una ola migratoria que nadie ha podido controlar, normar u ordenar?”.

Y que se tradujo en la irrupción inaudita de la violencia.

Independiente de la causa, el hecho, como agrega Carvajal, es que “el país enfrenta un contexto político complejo impuesto por este inusitado clima de violencia que no era característico en Chile” que hace “necesario aunar voluntades y fuerzas para derrotarlas”. Nada de sacar ventajas políticas, la incertidumbre así lo exige.

 

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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