Con la pandemia de covid todavía dando sus sustos, de repente se nos ha echado encima un nuevo virus contagioso que está inquietando a ciudadanos y expertos. Se trata de la viruela del mono, una enfermedad que hasta hace poco solo era habitual en países africanos, que se expresa sobre todo con grandes erupciones cutáneas y que ha escogido España como principal puerto de entrada al resto de países, con decenas de confirmados y más de 150 en el resto del mundo. ¿Por qué?

Las causas de este nuevo brote que se expande por el mundo son todavía desconocidas, pero los expertxs temen que el virus haya cambiado sus patrones de contagio y por eso se esté expandiendo más rápido. Se trata de un virus endémico en África que lleva allí desde los 70 y, según los organismos internacionales, su riesgo de propagación es bajo para la población en general y más alto para las personas promiscuas.

No es que se trate de una enfermedad de transmisión sexual, pero sí que se transmite a través de contactos muy cercanos e intercambios de fluidos y por eso el contacto sexual es uno de los más habituales. Es más, los dos principales focos detectados en España coinciden con fiestas donde podría haber habido contacto sexual. Lo que todavía no han respondido los investigadores es por qué un virus que ya existía y se controlaba fácilmente se ha disparado de repente. En España, el país con más detectados, ya van por varias decenas.

Se teme que el virus haya mutado sus patrones de contagio y el temor por el hecho de que pueda ser más contagioso es lo que más preocupa. Con todo y con eso, la mayoría de expertxs están de acuerdo en que no se producirá una pandemia como la del covid, ni mucho menos.

La viruela símica se contagia sobre todo a partir del contacto entre animales y seres humanos y se teme que algunos roedores africanos estén detrás de los últimos brotes. A los contagiados, se les ha pedido que hagan cuarentena tanto ellxs como sus mascotas. Los síntomas son parecidos a los de la viruela común, con dolores de cabeza, falta de energía, fiebre y sobre todo, lo más distinguible, unas grandes erupciones cutáneas que suelen empezar por el rostro. Su letalidad es baja, oscila entre el 1 y el 10%, y afecta sobre todo a los más jóvenes. Por ahora, los enfermos españoles se están recuperando bien.

Aunque no existe una vacuna contra la viruela del mono, la vacuna contra la viruela común ha resultado tener una eficacia de hasta el 85%. La vacuna contra la viruela común, enfermedad con miles de años de antigüedad, se inoculó hasta el año 1980, por lo que las personas nacidas en 1977 o antes es muy probable que conserven anticuerpos. Una cicatriz te podría aclarar si te la pusieron o no.

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