Quiero comentarles en esta columna algo que me parece absolutamente inadecuado para la salud mental de las familias por una parte y, como una manera de demostrar,  la incoherencia ideológica de los medios y de quienes deciden realizar y validar en los matinales, las radios y los medios escritos la proliferación de:

  • Regresiones a vidas pasadas;
  • Horóscopos;
  • Sesiones de espiritismo;
  • Predicciones , (lo que significa que está todo predeterminado);
  • Con el agravante de que quienes promueven todo este tipo de distorsiones de la realidad de nuestras vidas y nuestro devenir, algo no menor, se dicen cristianos o católicos,  a quienes les recuerdo que para esta religión : “somos únicos e irrepetibles”.

Citaré los Documentos de Puebla y sus conclusiones respecto las Visiones Inadecuadas del Hombre en Latinoamérica, cito:

  • “Se agrega a veces, la creencia en la reencarnación por parte de los adeptos de varias formas de espiritismo y de religiones orientales”.

Existe entonces, un tema del cual no puedo dejar de referirme:

  • El referente a las regresiones a vidas pasadas, siendo lo más delicado, no lo que ofrecen quienes la hacen y creen en ella, es su negocio o su creencia, más bien su gravedad está, en la validación sin cuestionamientos de nuestros Mass Media, por medio de sus conductores y/o animadores, prestándose y relatando inclusive, en primera persona la experiencia de haber ido a su vida anterior.

La regresión implica entonces, de acuerdo a lo que se muestra “peligrosamente” en pantalla, la solución de problemas sustentados y fundamentados en una serie de hechos que para vuestra mayor comprensión expongo:

  • La aceptación tácita de la reencarnación como un hecho real;
  • Que los problemas , conflictos y enfermedades del ser humano en su presente, corresponderían a dramas y situaciones no resueltas en vidas pasadas;

Que todas las teorías y estudios de la conducta humana:

  • El psicoanálisis;
  • Las neurociencias;
  • La neurología, la psiquiatría, la neurofisiología, etc., no tienen ningún sentido ni veracidad, ya que todo estaría en las vidas pasadas;
  • Que la responsabilidad que tenemos como sociedad y como familia en tanto y en cuanto al devenir de la salud mental de nuestros integrantes es inexistente;
  • Que la herencia no reviste mayor importancia;
  • Que desinformar y mal orientar a la población es un hecho intrascendente, sobre todo si el que lo lleva a cabo es alguien absolutamente ignorante de las materias y la profundidad y el alcance de estos, pero que su validación es, su bonita figura , su ambición o su atractiva voz tanto en hombre como en mujeres;
  • Que todos los seres humanos pueden alcanzar tal estado de trance hipnótico que les permitiría lograr la regresión.

Indudablemente, las investigaciones sobre la conducta y el cerebro humano, nos dicen otra cosa, y no es otra que los factores que determinan nuestros comportamientos, conflictos y enfermedades, obedecen a contextos bien definidos, tales como:

  • La herencia;
  • La crianza;
  • El medio ambiente;
  • Factores idiosincrásicos;
  • Las “lecturas, influencias e inferencias que hacemos de los factores antes mencionados;
  • Es decir, las interacciones humanas y familiares ;
  • Los constructos lingüísticos de tales interacciones, como los más determinantes.

Estadísticamente sabemos que las personas que superan sus conflictos psicológicos, se deben a psicoterapias exitosas y/o a la combinación de estas con psicofármacos administrados oportuna y adecuadamente por un psiquiatra, psicoanalista, psicólogo, terapeuta familiar, según corresponda y no derivadas de regresiones, que extrañamente, casi todas refieren a la época de los griegos y romanos.

  • Por otra parte, con una experiencia de más de cincuenta años en Hipnosis, y haber formado parte de la Sociedad Chilena de Parapsicología e Hipnosis, sociedad que se abrió al público general por un corto período en la década de los setenta, de la cual llegué a formar parte y dirigir la Comisión de Hipnosis;
  • Co-fundador junto a mi gran amigo, Profesor, Hipnólogo y Periodista José Luis Recart, Q.E.P.D., del Centro Médico y Primer Instituto de Estudios Psíquicos e Hipnosis Clínica de Chile;
  • He sido pionero de su aplicación en el deporte y estudios en Chile y Colombia;
  • Expositor en Congresos internacionales de Medicina e Hipnosis, puedo afirmar taxativamente, que sólo el 20% de la población logra alcanzar el trance adecuado y suficiente que les permita una verdadera regresión, la cual recibe el nombre técnico de revivificación.
  • Por lo tanto, de cada cien personas que se hipnotizan, sólo veinte lograrán un trance que permita una verdadera regresión, de acuerdo a lo que sabemos hasta ahora de la hipnosis.
  • El resto, el 80% paga por una regresión… que jamás ocurrirá…

¿No es eso ser cómplices? Puntualizo el hecho de validar tantas inexactitudes.

Cuando me refiero a regresión, técnicamente estamos hablando del viaje que puede hacer una persona a distintos momentos de su existencia, buscando experiencias traumáticas, pero, todo ello, dentro del margen de esta vida.

  • Todo lo relacionado a vidas pasadas, corresponde solo a una creencia, no ha hechos admitidos y demostrados como reales.
  • En síntesis, cuando hablamos y aceptamos la veracidad de una regresión a vidas pasadas, estamos validando creencias de otras religiones, de otras culturas, en un acto transcultural, sin ninguna otra validación que la creencia y en lo que explícito en la siguiente frase: “El hombre habita en sus creencias” Víctor Sforzini.

Más aún, he llegado a teorizar, que, desde el punto de vista clínico, lo que acontece realmente, es:

  • Que se produce una relación neurótica entre el operador y el sujeto, donde ambos buscan, en la distorsión básica de la creencia, una solución que es más bien paliativa que curativa. Es una patológica manifestación de lo que he denominado “transferencia en doble sentido”.

Pues bien, quiero entonces dejar en claro que existen dos tipos de regresiones:

  1. En la primera, el sujeto vive la experiencia gracias a que, al estar bajo el estado hipnótico, favorece la posibilidad de una gran capacidad para recordar, es decir, una hipermnesia.

Pero todo es recordado desde el presente. Sabemos que nuestro cerebro es capaz de almacenar alrededor de 100 terabytes de memoria, o, lo que es lo mismo, 100.000 gigabytes de recuerdos, experiencias, conocimientos y mucho más.

Pues bien, está demostrado entonces, que estar bajo algún tipo de trance de hipnosis facilita los recuerdos, es decir, una hipermnesia que se usa en el recuerdo de testigos en los juicios en algunos países, o recuerdos de acontecimientos pasados en las sesiones clínicas

Ahora bien, también existe el peligro de que el sujeto sometido a hipnosis desarrolle o sea portador de lo que se denomina hipertimesia,  que es un síndrome que causa una memoria autobiográfica muy superior a la normal, pero que, desafortunadamente, puede producir recuerdos falsos. Estas mentiras se originan en el cerebro por la asociación de objetos, la valoración personal de eventos pasados o por la propia imaginación.

  1. En la segunda, encontramos la verdadera regresión o revivificación:
  • El sujeto viaja dentro de sí mismo a otros momentos de su existencia y realmente revive desde el pasado mismo, es decir, desde el momento en el tiempo sugerido por el profesional a cargo , las situaciones que pudieron ser traumáticas para su equilibrio sico-emocional.
  • Estado que logra, estadísticamente hablando, solo el 20% de la población, en un estado de trance que llamamos: Trance Profundo; Amnéstico o Sonambúlico.

Por ende, como pueden concluir:

  • Es imposible que todo sujeto que busque una regresión verdadera lo consiga;
  • Esto mismo torna quimérico una regresión a momentos del tiempo de vida de la persona antes de su nacimiento, a no ser que usted lo valide con la creencia en la reencarnación.
  • Una “verdadera” regresión requiere sesiones de preparación, el caso que presento, en una nota del “Diario Austral” relatado por un periodista, el sujeto, -María- ya había participado conmigo en unas clases en la Universidad de Chile en Temuco, donde había demostrado algunas aplicaciones teórico-prácticas de la Hipnosis en las distintas especialidades médicas.
  • Finalmente, no hay que confundir, regresión con una orden hipnótica, verbigracia, “Usted ahora tiene tres años”. Esta es una sugestión y/o una orden post-hipnótica no una regresión. El sujeto actuará de acuerdo a lo que se le pide, pero, no ha regresado en el tiempo

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