Más allá de ser una pandemia sanitaria, el coronavirus ha supuesto una gran crisis económica en todo el mundo. Gobiernos y empresas a nivel global están tratando de buscar la mejor fórmula para reactivar la actividad económica sin que ello suponga un repunte de contagios. Y parece que un equipo de científicos ha dado con la solución: la regla 10-4. Los impulsores de la teoría son científicos del Instituto Weizmann, en Israel.

¿En qué consiste la regla 10-4?

La teoría se basa en un modelo matemático que propone que los empleados trabajen en ciclos de dos semanas: 10 días de cuarentena y 4 días de trabajo. Tal y como explica uno de los investigadores, Uri Alon, es un modelo extraordinario porque supone el punto de equilibrio óptimo entre economía y salud ya que alterna el periodo de cuarentena y de trabajo.

En relación a la conciliación familiar, según la regla 10-4, los padres e hijos saldrían los mismos días al trabajo y al colegio. Los científicos defienden que es una teoría equitativa y predecible, y que podría implantarse en todas las empresas hasta que haya una vacuna contra el coronavirus. De esta manera se garantizaría la continuidad de la producción gracias a los turnos de los trabajadores.

El periodo de latencia es lo más importante

El modelo está basado en el periodo de latencia del Covid-19. Se conoce como tal al periodo de tres días que hay entre que una persona se infecta del virus y el momento el que puede contagiar a terceros. Con la regla del 10-4, si una persona se contagia durante los días que tiene que trabajar, estará dentro de su periodo de latencia, de forma que cuando alcance el pico de la infección estará en casa.

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