Nuevas imágenes de Vladimir Putin luciendo tembloroso, inquieto y mordiéndose los labios durante una misa para la Pascua ortodoxa en Moscú el domingo se han sumado a las sospechas de que el líder ruso padece algún tipo de enfermedad.

La filmación muestra al líder ruso balanceándose durante la misa celebrada por la Iglesia Ortodoxa Rusa, que ha respaldado firmemente la invasión de Ucrania.

Putin, de 69 años, vestido con un traje azul oscuro, una camisa blanca y una corbata morada oscura, sostiene una vela roja mientras está de pie en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú junto al alcalde Sergei Sobyanin. Por momentos, Putin pareció tener la mirada perdida y se mostró inquieto durante momentos de la ceremonia.

Las imágenes muestran al presidente moverse incómodo, sacar la lengua y morderse los labios, en un marcado contraste con la imagen viril y segura de sí mismo que suele vehicular el líder del Kremlin.

El mandatario ruso, acusado de crímenes de guerra en Ucrania, también se persignó varias veces en una aparente muestra de su fe.

La semana pasada, al mandatario ruso se lo vio hinchado y apoyado torpemente una mesa en un video publicado por el Kremlin de una reunión con su ministro de defensa, Sergei Shoigu, en una puesta en escena para anunciar la victoria en Mariupol.

El video mostraba a Putin y su principal asesor “tanto deprimidos como aparentemente con mala salud”, según tuiteó Anders Aslund, un economista sueco que anteriormente fue asesor de Rusia.

La ex política británica Louise Mensch dijo que las imágenes parecían respaldar informes anteriores de que “Vladimir Putin tiene la enfermedad de Parkinson”.

“Aquí se lo puede ver agarrando la mesa para que su mano temblorosa no sea visible pero no puede evitar que su pie golpee”, escribió en Twitter.

En noviembre, el tabloide británico The Sun citó al profesor Valery Solovei, un experto político ruso, quien sugirió que Putin estaba bajo presión de sus colaboradores para que renuncie debido esa enfermedad.

Otros informes han sugerido que Putin ha tenido recientemente 35 reuniones secretas con un oncólogo y se ha vuelto tan paranoico por su salud que ha recurrido a terapias no convencionales.

En febrero, pocos días después del comienzo de la invasión, el senador estadounidense Marco Rubio advirtió a los altos militares rusos que podrían afrontar las consecuencias de sus acciones en Ucrania, teniendo en cuenta que al presidente Vladimir Putin le podrían quedar pocos años de vida.

“Los líderes militares rusos deberían pensar muy bien antes de seguir las órdenes que han recibido recientemente”, indicó en Twitter. “Putin está a dos años de la esperanza de vida de un varón ruso y pasará el resto de su vida evadiendo un tribunal internacional por haber cometido sus crímenes”, agregó.

El Kremlin calificó los rumores de que Putin esté mal de salud de “disparate”.

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