Con un complejo y extenso ritual, la mentalista Yolanda Sultana sorprendió a sus seguidores de redes sociales. Según explicó la consejera, su objetivo fue pedir por el futuro de Chile.

Antes de iniciar, la reconocida Tía Yoli tomó un crucifijo y comenzó con su especial petición. “Maestro, quiero conversar contigo, pero quiero conversar con mi pueblo, que llegue una esperanza desde el cielo. Maestro, tú todo lo puedes para el mundo entero, deja un odio al lado, que exista el amor y la paz en los niños. Yo veo al país muy triste. Entréganos una sonrisa, trabajo, salud, estudio y felicidad. Maestro, ayúdanos”, rogó.

Luego, pidió que “se acabe el Covid, porque está llegando de forma muy fuerte en el mundo entero. Maestro, ayúdanos. He colocado laurel de comida con romero, con una cinta, que la voy a colocar detrás de mi puerta para que a ustedes les vaya bien”.

“Quiero tomar este limón y el cuchillo, hacerle un tajo, porque quiero que este limón… le voy a hacer ojitos, no es cosa de brujerías. Diariamente le voy a prender cigarros y pediré cosas positivas”, añadió.

“Pido de todo corazón que este chanchito (hecho con el limón) nos traiga fortaleza, amor, cariño, dicha y esperanza. La azúcar es dulzura, es amor, es cariño, trabajo, felicidad. Pido de todo corazón, por intermedio de estas velas, la paz”, continuó.

Posteriormente, pidió que “en el sur de Chile cese el fuego y que en Santiago haya paz y entendimiento entre el uno y el otro”.

Finalmente, la Tía Yoli hizo un sándwich de miel, al que le agregó un billete de mil pesos.

“La miel es dulzura y la plata lo que tanto falta en la vida. Para que nos llegue plata, hay guardar en la azotea de la casa este pan, y olvidarse de él para que se les abra la puerta y las compuertas de la dicha y la felicidad”, concluyó.

REVISA EL RITUAL DE LA TÍA YOLI

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