“Me acaba de llegar. Un camarada me preguntó si la quería firmar”. Uno a uno, parte de los expresidentes del Partido Demócrata Cristiano (DC) recibieron una carta y fueron invitados a adherir con su firma. ¿El objetivo? Adelantar la próxima junta nacional, la máxima instancia de decisión institucional, la que está programada para el 12 de noviembre.

En concreto, los firmantes son el expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Andrés Zaldívar, Enrique Krauss, Ricardo Hormazábal, Miriam Verdugo, Juan Carlos Latorre, Jorge Pizarro, Carolina Goic Fuad Chahin.

La misiva comienza explicando que “nuestros esfuerzos para superar la crisis interna del DC por el camino histórico de los acuerdos, han lamentablemente fracasado”. “Convencidos de que nuestra institucionalidad puede y debe permitir una solución apropiada a la crisis que enfrentamos, (…) pedimos a los delegados a la junta nacional de la DC que se autoconvoquen (…)”, agregaron.

La carta finaliza indicando que “proponemos se realice el sábado 15 de octubre y deberá ser presencial, ya que (…) la situación que vivimos necesita de un clima especial, que solo es posible en la medida que exista comunicación directa entre los camaradas que la integran”.

De acuerdo a algunos de los consultado, quien se encargó de coordinar la redacción de la carta dirigida a los delegados a la junta nacional fue el exdiputado Latorre, quien además fue timonel del partido entre 2008 y 2010.

Entre los motivos para el adelanto, algunos de los firmantes señalan que, de esa forma, quieren adhieren tendrían la ventaja de poder fijar el tema a tratar en el encuentro. Así, podrían hacer que se aborde la discusión sobre si la mesa directiva -actualmente encabezada por el presidente interino Aldo Mardones– debe o no continuar, una discusión que se ha desarrollado desde el resultado del plebiscito. “(La mesa) debería ser censurada antes de la elección del consejo que viene próximamente. El partido no aguanta de aquí al 12 de noviembre”, afirma -en privado- uno de los extimoneles.

Lo cierto es que las relaciones entre el sector que ha sido llamado “la disidencia” -por estar a favor del Rechazo en el plebiscito- y la mesa directiva no pasan por su mejor momento. La molestia radica en que, tras el resultado, los sectores favorables al Rechazo esperaban que tuvieran mayor representación en la directiva, en consideración de que solo dos -la diputada Joanna Pérez y el vicepresidente Gianni Rivera– de sus nueve integrantes estaban a favor de dicha opción.

Las opciones eran formar una mesa de transición o incluir a los jefes de bancada en la directiva -la senadora Ximena Rincón y el diputado Eric Aedo-. Sin embargo, nada de eso ha pasado.

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