Hoy cerca de las 13 horas, el ministro de Economía, Nicolás Grau, se reunirá con los representantes de las micro, pequeñas y medianas empresas para explicarles la fórmula que se les aplicará para ayudarlas a solventar el alza del salario mínimo a $400 mil.

Desde las pymes han acusado que han sido excluidas de las negociaciones que Hacienda y Trabajo llevaron adelante con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), siendo que, según afirman, son ellas las que pagan en mayor proporción el salario mínimo y no las firmas donde trabajan los representados de la CUT, que son en su mayoría empleados de medianas y grandes empresas.

¿Pero qué dicen los números? ¿Es cierta la afirmación de las pymes? De acuerdo a un análisis que realizó el Observatorio del contexto Económico de la Universidad Diego Portales (UDP), en Chile 804.231 trabajadores dependientes formales del sector privado y que trabajan jornada completa, reciben hoy el salario mínimo, lo que equivale al 21,8% de esta categoría.

En el detalle, se muestra que el 40,4% de los trabajadores que trabajaban en microempresas reciben el ingreso básico (hasta 10 trabajadores). Entre quienes forman parte de empresas pequeñas (tienen entre 11 y 49 trabajadores) el número es del 25,7%; en las medianas el 17% y en las grandes el 13,6%.

El informe resalta que “en base a los datos procesados, se encuentra que entre los trabajadores que reciben el mínimo el 73,6% pertenece a la micro, pequeña o mediana empresa”.

Al analizar por rama de actividad económica, el informe muestra que la de actividades de los hogares como empleadores, la cual está fuertemente asociada a los empleos de servicio doméstico, lidera con el 51,7% de los trabajadores. Otras ramas con un elevado número de trabajadores afectos al ingreso mínimo son agropecuario-silvícola-pesquera y la rama de actividades artísticas y recreativas, con 39,6% y 38,2%, respectivamente. Un poco más atrás se ubica alojamiento y servicios de comida, con 33,2%, y otras actividades de servicio, con 31,1%.

Por el contrario, ramas como la minería y la de suministro de electricidad y gas tienen pocos trabajadores con esos ingresos: sólo 4% y 3,9%, respectivamente.

Por rango etario, la más alta se da entre los jóvenes (15 a 24 años), ya que el 37,8% de los jóvenes recibe el mínimo, cifra muy superior al promedio nacional de 21,8%. “Este resultado no es sorprendente desde el punto de vista económico, pues uno de los componentes del capital humano es la experiencia laboral y, mientras mayor sea esta, es más factible acceder a una mejor remuneración”, afirma el director del Observatorio del Contexto Económico de la UDP, Juan Bravo.

El economista agrega que “dado que por definición los jóvenes tienen nula o poca experiencia laboral, este segmento tiende a tener una mayor prevalencia de trabajadores afectos al IMM en comparación a otros grupos etarios”.

Otra característica relevante que analiza el estudio es el nivel educativo de las personas, puesto que este es también un componente relevante del capital humano y, mientras mayor sea éste, menor es la posibilidad de ejercer empleos que reporten bajos niveles de ingreso y, en particular, que estén afectos al mínimo. Los datos confirman esta visión: entre los trabajadores que no han completado la educación secundaria el 38,1% está afecto al ingreso mínimo, mientras que entre quienes tienen educación superior completa la prevalencia es de sólo el 9,8%.

Por nacionalidad, los inmigrantes lideran en recibir el ingreso mínimo: Del total de trabajadores inmigrantes, el 34,9%, recibe el mínimo, cifra considerablemente más alta que el 19,6% observado en el segmento de chilenos.

Jefe de hogar y salario mínimo

Otro análisis que hace el informe es que, del total de los 804.231 trabajadores afectos al ingreso mínimo, 391.574, es decir, el 48,7% del total, son proveedores principales del hogar, mientras que los restantes 412.657 no ejercen ese rol. “Esto significa que dentro del hogar hay otra persona que es la que realiza el mayor aporte en términos cuantitativos a la mantención del hogar. Así, un primer hecho relevante es que la mayoría de los trabajadores afectos al mínimo no ejercen el rol de proveedor principal del hogar”.

En el detalle se muestra que los datos dan cuenta de que, entre los trabajadores que están afectos al IMM y ejercen el rol de proveedor(a) principal del hogar, 210.806 pertenecen a hogares donde solo hay un ocupado en el hogar, mientras que 180.768 de ellos están en hogares donde hay otros perceptores de ingresos adicionales.

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