Juan Luis Ysern, obispo emérito de Ancud, concurrió a los tribunales de Justicia para declarar a favor del general en retiro Hernán Núñez, procesado por el fusilamiento de 26 en el paso de la denominada Caravana de la Muerte en Calama.

Según expresó el prelado, Núñez, quien en octubre de 1973 ostentaba el cargo de teniente y se encuentra en la actualidad con libertad bajo fianza, realizó acciones para salvarle la vida al entonces gobernador de Calama, Edmundo Checura Jeria.

“Con relación al general Núñez, he considerado que fue una víctima más: la comitiva que llegó fueron los victimarios y esos son los culpables. Los militares que estaban en Calama son más bien víctimas”, sostuvo Ysern.

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