Se desprendió de la plataforma de hielo de Ronne, en el mar de Weddell. Se trata de un colosal iceberg de aproximadamente 4000 km2. Es el séptimo iceberg más grande jamás registrado y el mayor registrado en la Plataforma de Ronne desde 1998.

El iceberg fue bautizado como A76 por el Centro Nacional del Hielo de los EE.UU. (agencia que se ocupa del monitoreo de estos gigantes). Se trata del más grande generado en la Antártica desde el famoso iceberg A68 desprendido en julio de 2017 desde la Plataforma de Hielo Larsen C.

Raúl Cordero, climatólogo de la Universidad de Santiago, explica que el “evento ocurrió unos 700 km al noreste del campamento chileno Glaciar Unión, que de cualquier forma se mantiene desocupado (en general este campamento se ocupa solo durante los meses de noviembre y diciembre)”.

Las imágenes satelitales no permiten a veces percibir las colosales dimensiones de los icebergs en la Antártica. “Sobre un iceberg de aproximadamente 4000 km2 se podrían acomodar seis grandes ciudades como Santiago”, añade Cordero.

Vagando por el océano, el iceberg ha recorrido hacia el norte unos 1300 km en apenas un año y se encuentra a unos 250 km al este de la Base Escudero del Instituto Antártico Chileno (Inach), donde trabajan actualmente investigadores de @AntarcticaCL. Esta es la posición más cercana a asentamientos chilenos que tendrá el coloso. Para tranquilidad de todos, Cordero aclara que es poco probable que el iceberg se acerque a las costas de Chile continental o a la Patagonia.

El iceberg continuará su camino hacia el noreste y en los próximos meses cruzará el paso Drake. Lo más probable es que termine acercándose a la zona conocida como el cementerio de icebergs. “En esta zona, cerca de las islas Georgias del Sur, las aguas relativamente cálidas lo harán fragmentarse en trozos más pequeños”, señala el climatólogo.

Es natural que se generen en la Antártica icebergs cada cierto tiempo. Sin embargo, el flujo glaciar en el continente blanco se ha acelerado de manera significativa en las últimas décadas como consecuencia del cambio climático. Cordero establece que aunque no es posible atribuirle al cambio climático la formación de este o cualquier iceberg, “tampoco se puede descartar que en el flujo acelerado del hielo, mucho más evidente en otras zonas de la Antártica, haya jugado un rol”, adiciona.

Es llamativo que el iceberg sea el cuarto de dimensiones colosales (mas de 1000 km2 cada uno) desprendido de diferentes plataformas antárticas en los últimos cinco años. Los anteriores fueron el iceberg A68 de más de 5000 km2 en julio de 2017 desde la Plataforma Larsen C, el iceberg D28 de más de 1200 km2 en septiembre de 2019 desde la Plataforma Amery, el iceberg A74 de más de 1200 km2 en febrero de 2021 desde la Plataforma Brunt y el iceberg A76 de más de 4000 km2 en mayo de 2021 desde la Plataforma Ronne.

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