Pero en tiempos de polarización, defensas identitarias y otros asuntos el desafío no siempre es fácil.

Lo apunta por una parte Joaquín Trujillo, Investigador del Centro de Estudios Públicos,  al advertir que “si es verdad que América Latina ha sido precisamente una superación de viejas identidades nacionales que desangraron al mundo con sus repugnantes luchas y limpiezas étnicas, ¿por qué aplastar ese logro tan nuestro?”, en clara referencia a esa plurinacionalidad que se ha tomado el debate constitucional.

“No sobra recordar que en Occidente las guerras más crueles han sido identitarias”, sin embargo, nuestra región “ha sido un ejemplo de baja intensidad bélica”. Una gran “no-identidad que debemos enrostrar a ese mundo que reincide en las ‘razones’ para matar”, dice. ¿Beneficios de la vaguedad identitaria?

 Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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