El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, abandonó la reunión del G20 durante el discurso de su homóloga alemana, Annalena Baerbock, en el que criticó a Moscú por su guerra en Ucrania, indicaron fuentes diplomáticas.

Lavrov tampoco estuvo presente durante una sesión en la que participó a distancia el ministro de Exteriores ucraniano ni cuando el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, condenó a Rusia, informaron varias fuentes diplomáticas a la AFP.

El diplomático enviado por Putin abandonó la sala de reuniones inmediatamente después de su discurso, según fuentes de la delegación. También evadió la respuesta de Baerbock, de acuerdo la información del medio alemán Spiegel.

La ministra alemana arremetió contra su homólogo y dijo que el abandono de la reunión “demuestra la falta de voluntad de Rusia para resolver el conflicto”.

Lavrov rechazó lo que calificó de críticas “delirantes” de Occidente sobre la guerra en Ucrania en una reunión del G20, reprendiendo a los rivales de Rusia por no abordar cuestiones económicas mundiales.

“Durante la discusión, los socios occidentales evitaron seguir el mandato del G20, de tratar temas de la economía mundial”, dijo Lavrov.

El ministro ruso dijo que el discurso de Occidente “se desvió casi inmediatamente, en cuanto (sus representantes) tomaron la palabra, hacia la crítica delirante de la Federación Rusa en relación con la situación en Ucrania. ‘Agresores’, ‘invasores’, ‘ocupantes’, (…) hemos oído muchas cosas hoy”, dijo Lavrov.

“Hay una rabiosa rusofobia, a la que recurren en lugar de encontrar el tan necesario terreno común en cuestiones clave sobre la economía y las finanzas mundiales, para lo que se creó el G20″, declaró el canciller ante periodistas.

Sin embargo, hubo países que sí aceptaron reuniones en otro tono con el canciller ruso: el jueves tuvo un encuentro con Wang Yi, responsable de la política exterior de China, otro con Mevlut Cavusoglu, de Turquía, y un diálogo con el ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Santiago Cafiero.

“Estamos preparados para negociar con nuestros colegas ucranianos y turcos. Hemos tomado todas las decisiones (necesarias). Ucrania debe -si hablamos del grano ucraniano- desbloquear sus puertos, limpiarlos de minas o garantizar un paso seguro a través de los campos de minas. Y fuera de las aguas territoriales ucranianas, Rusia y Turquía están dispuestas a garantizar la seguridad de los barcos afectados y a guiarlos hasta el estrecho y más allá, hasta el mar Mediterráneo, donde irán por sus propios medios”, añadió Lavrov.

Indonesia instó el viernes al G20 a ayudar a poner fin a la guerra en Ucrania, mientras los ministros de Asuntos Exteriores del grupo se reunían en una cumbre que ha puesto a algunos de los más acérrimos críticos de la invasión rusa en la misma sala que el máximo diplomático de Moscú.

Lavrov añadió que Rusia está dispuesta a negociar con Ucrania y Turquía sobre el grano, pero no está claro cuándo podrían tener lugar esas conversaciones.

(Con información de AFP y Reuters)

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