El subjefe de la bancada del PS, Tomás de Rementería, se comunicó con la presidenta del PPD, Natalia Piergentili, para informarle de las consecuencias que podría tener la jugada política del diputado René Alinco (independiente-PPD), quien en votación dividida fue elegido presidente de la Comisión de Control del Sistema de Inteligencia del Estado.

El lunes en la tarde, la instancia, que supervisa el trabajo de los organismos de Inteligencia, se constituyó para elegir a su presidente. Sin embargo, a pesar de que los diputados oficialistas de esa instancia habrían preacordado elegir al RD Jorge Brito -según el testimonio de al menos tres de ellos-, Alinco sorpresivamente se impuso con el respaldo de los legisladores de derecha.

A favor del diputado patagónico quien hace unas semanas señaló a La Tercera que “este es mi gobierno, pero no soy parte del gobierno”-, votaron el RN Miguel Mellado, el republicano Stephan Schubert y el independiente-UDI Álvaro Carter. El voto dirimente fue el propio Alinco, quien votó por sí mismo.

Por su parte, Brito contó con su voto, con el de Luis Cuello (PC) y con el de Tomás de Rementería (PS).

El hecho tensionó a las fuerzas aliadas al gobierno al punto de que varios advertían que esto podría incidir en una ruptura del pacto de gobernabilidad de la Cámara Baja, que estableció una rotación en la presidencia de la corporación y una distribución en las instancias legislativas.

“Yo no he incumplido ningún acuerdo marco. Lo que pasa es que este acuerdo (de gobernabilidad en la Cámara) no consideraba comisiones especiales. No había un acuerdo antes. No fallé en nada. El diputado Alinco no ha roto ningún pacto”, remarcó el veterano parlamentario aysenino.

Pese a ello, debido a la molestia, los representantes de la bancada del Frente Amplio les exigieron a los jefes del comité independiente-PPD sacar a Alinco de la instancia.

El problema es que el mismo reglamento de la Cámara dificulta esa medida. Al ser una instancia especial, creada por la Ley de Inteligencia, su composición es distinta. Solo está conformada por siete diputados (las otras comisiones tienen 13 miembros) y sus integrantes no pueden ser sustituidos, salvo que renuncien, incurran en incompatibilidades, inhabilidades o por acuerdo unánime de todas las bancadas (artículo 321 del reglamento de la corporación).

Este escenario conlleva el riesgo de que los otros grupos oficialistas tomen represalias y censuren a los representantes del PPD en las comisiones que presidan, según advertían en privado algunos legisladores.

Esto fue una cochinada”, dijo el diputado Brito, a La Tercera PM al ser consultado por la elección. “Su colectivo (el comité Indep. PPD) aún no tiene responsabilidad, en la medida que lo saquen de la comisión (de Inteligencia) y pongan en su reemplazo a alguien que honre la palabra empeñada”, agregó.

A su turno, De Rementería acusó que el hecho fue “una traición”. “El diputado Alinco no le avisó a nadie, se puso al lado de la derecha en una comisión que es especialmente sensible”, dijo el diputado socialista, quien además reveló que Álvaro Carter inicialmente le había ofrecido a él presidir la instancia de Inteligencia.

Aparentemente la jugada de la derecha, que surgió desde la UDI, era evitar a toda costa que los representantes del Frente Amplio y del PC asumieran la jefatura de esta comisión, que es considerada estratégica para la seguridad nacional.

“Existe un acuerdo de las fuerzas que componemos el gobierno para tener presencia y la presidencia de las comisiones. Eso incluye a la Comisión de Inteligencia. La actitud del diputado Alinco vulneró ese espíritu y eso tiene que ser remediado. La bancada del PPD tiene que tomar una decisión, tiene que ser responsable y evaluar las consecuencias. Al entregarle a la derecha y la ultraderecha la comisión, es muy delicado”, comentó el comunista Luis Cuello.

“Se había llegado a un compromiso previo con el diputado Alinco que es parte de la bancada del PPD. Esto merma las confianzas y las relaciones generales en todos los aspectos que tienen que ver con el funcionamiento de la Cámara de Diputados. Esto le resta credibilidad a los representantes de esa bancada”, dijo Gonzalo Winter, jefe de la bancada del Frente Amplio.

En la bancada PPD-Independiente, en tanto, reaccionaron con preocupación, pero también cautela. “Vamos a ver todas las aristas de este tema, que sin duda es delicado y frágil. Bajo ningún punto de vista (queremos) deteriorar las relaciones entre las distintas banderas políticas”, dijo la jefa del comité independiente-PPD, Carolina Marzán.

No obstante, tras reunirse con su bancada a la hora del almuerzo, Marzán fijó postura y dijo que Alinco “no ha transgredido ningún acuerdo”, pues el pacto de gobernabilidad no incluía la Comisión de Inteligencia. De hecho, según se puede constatar en el documento que selló el pacto de gobernanza de la Cámara hasta el 2026, la Comisión de Inteligencia no aparece.

Esta postura es refrendada por la directiva del PPD, donde algunos sostienen que el Frente Amplio está armando un escándalo innecesario.

En las otras bancadas, sin embargo, advierten que ello no justifica la jugada de Alinco y añaden que en el Ministerio del Interior reaccionaron con inquietud ante la noticia, dado el control que podría tomar la oposición de esa instancia.

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