La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos puso fin a las expectativas de un aterrizaje suave de la economía y anunció una potente alza de 75 puntos base a la de interés, en línea, en todo caso, con lo que anticipaba el mercado.

Esto, luego de conocerse hace unos días que la inflación en la potencia mundial alcanzó en mayo su mayor inflación en 40 años, lo que hizo que los mercados asumieran un alza de 75 puntos, pese que hasta hace poco se pensaba que la subida de tasas se limitaría a 50 puntos básico.

Así, con este ajuste, la tasa de interés estadounidense quedó fijada en un rango de entre 1,50% y 1,75%. Se trata del mayor aumento que ha aplicado el Banco Central de EE.UU. en 28 años, desde 1994.

Los funcionarios del banco central de Estados Unidos prevén una trayectoria más rápida de alzas de los costos de los préstamos, alineando más estrechamente la política monetaria con un rápido cambio esta semana en las opiniones del mercado financiero sobre lo que se necesita para controlar los precios.

“La inflación sigue siendo alta, lo que refleja los desequilibrios de la oferta y la demanda relacionados con la pandemia, el aumento de los precios de la energía y las presiones más generales sobre los precios”, dijo el Comité Federal de Mercado Abierto del banco central en un comunicado al final de su última reunión de dos días en Washington.

“El comité está firmemente comprometido a devolver la inflación a su objetivo del 2%”, añadió.

La inflación se ha convertido en el problema económico más acuciante para la Fed y ha empezado a configurar también el panorama político, con el deterioro de la confianza de los hogares en un contexto de aumento de los precios de los alimentos y la gasolina.

La medida elevó el tasa de interés de los fondos federales de corto plazo a un rango de entre el 1,50% y el 1,75%, y los funcionarios de la Fed proyectaron un aumento del tipo hasta el 3,4% a finales de este año y hasta el 3,8% en 2023, lo que supone un cambio sustancial respecto a la mediana de las proyecciones de marzo, que preveían un alza al 1,9% este año.

La política monetaria más estricta se acompañó de una rebaja de las perspectivas económicas de la Fed, que ahora considera que la economía se ralentizará a una tasa de crecimiento inferior a la tendencia del 1,7% este año, que el desempleo aumentará al 3,7% a fines de este año y que seguirá subiendo hasta el 4,1% hasta 2024.

Esta dura inflación que enfrenta Estados Unidos, lo que ha obligado a aplicar mayores dosis de agresividad en la política monetaria, ha tenido repercusiones mundiales, de las que Chile no ha escapado.

Y es que el dólar a nivel local viene anotando potentes alzas en pocos días, incluso quedando cerca de su máximo histórico ($875). Aunque hoy día anotó un respiro cayendo $5, venía de anotar cuatro jornadas consecutivas de escaladas, acumulando una subida de más de $40.

Ante esta potente subida de la tasa de interés del país norteamericano, los analistas prevén que el billete verde a nivel local seguirá presionando al alza. “Podríamos ver un impulso alcista para el billete verde en Chile, donde alcanzar techos de $880 es totalmente viable”, dijo Sergio Cisternas, analista de Libertex.

Mientras que Esteban Zendrini, analista senior de mercados de XTB Latam, señaló que el ajuste de la Fed estuvo dentro del margen esperado, lo que “podría llevar al dólar a seguir fortaleciéndose y buscando niveles cercanos a los $875”.

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