Un sistema mixto, con financiamiento tripartito y donde la capitalización individual se complemente con solidaridad y el ahorro colectivo, es la propuesta de reforma de pensiones que anunció ayer, en cadena nacional, el Presidente Gabriel Boric.

En su mensaje, el Mandatario entregó los principales ejes de su propuesta, que ahora deberá ser debatida por el Congreso y que buscará destrabar una discusión que se ha extendido por varios años y que incluye el fracaso de dos reformas previsionales anteriores.

“Durante los últimos años ha existido un largo debate sobre las AFP. Los chilenos y chilenas están cansadas de las comisiones abusivas y las pérdidas que genera el sistema actual. Las AFP en esta reforma se terminan”, manifestó ayer el jefe de Estado.

Aumentar PGU y creación del Seguro Social Previsional

En la reforma anunciada por el Gobierno se plantea fortalecer la Pensión Garantizada Universal (PGU), aumentándola gradualmente hasta $250,000, lo que significa un incremento de 28,9%.

Junto con esto, se pretende ampliar la cobertura de manera gradual desde el 90% actual vigente hasta hacerla totalmente universal, incorporando a pensionados excluidos, como son aquellos sujetos a leyes de reparación (exonerados, Valech y Rettig) y pensiones de gracia.

Por otro lado, se creará un Seguro Social Previsional a partir de un Fondo Integrado de Pensiones con Registros Individuales, el cual será financiado con el cargo adicional al empleador que crecerá gradualmente hasta el 6%.

Este fondo será un Ahorro Colectivo con un registro individual, lo que se materializa con la entrega de cartolas periódicas por cada afiliado. En ella se indicará el monto total de dinero que cada afiliado tiene registrado en el Fondo Integrado de Pensiones, el cual se descompone en el dinero que le corresponde ser registrado en su cuenta de acuerdo a las cotizaciones del 6% realizadas por el empleador, más los montos de los otros beneficios que establece la ley que le pudieran corresponder y la ganancia por rentabilidad del periodo que corresponde ser registrado a cada persona.

En este fondo las cotizaciones mensuales de cargo del empleador se registran con un mecanismo de solidaridad entre cotizantes de la generación (solidaridad intrageneracional). El mecanismo establece que, al momento de anotar la cotización del 6% del empleador en el registro individual, un 70% del total se registra de acuerdo con el valor cotizado por el empleador al trabajador, mientras que el 30% restante se registra en la cuenta del trabajador como el valor de la cotización promedio del sistema.

Con ello, todos los trabajadores de ingresos menores que el promedio, aproximadamente un 65% a 70% del universo total, obtendrán una cotización mayor al 6% de su salario.

Fin de las AFP y nueva entidad pública de inversiones

La propuesta plantea además una reorganización de la industria previsional, a fin de disminuir los costos bajando las comisiones de los afiliados, aprovechar las economías de escala, generar más competencia en la gestión financiera y mejorar las pensiones futuras del sistema.

Esta reorganización considera, entre otras medidas, separar las funciones de gestión de las inversiones de las actividades de soporte, como afiliación, recaudación, cobranza, gestión de cuentas y pagos, entre otras. Esto permitiría reducir las barreras de entrada para nuevos competidores en la administración de fondos y, con ello, reducir los costos de las comisiones cobradas.

Para concretar esto, se busca terminar con las AFP, permitiendo la creación de las gestoras privadas de inversión llamadas Inversores de pensiones privados IPP, que serán sociedades anónimas que tendrán como objeto exclusivo efectuar la gestión de inversiones de los recursos de las cuentas de capitalización individual de los afiliados.

A ello se suma la creación de una entidad pública de inversiones llamada Inversor de Pensiones Público y Autónomo IPPA, cuyo mandato exclusivo será invertir para maximizar la rentabilidad de los fondos previsionales. La misma tendrá un gobierno corporativo encabezado por un consejo de siete miembros, con dedicación exclusiva, autónomo, con patrimonio propio e independiente. Esta entidad pública estará a cargo de la gestión financiera del 6% que aportará el empleador. También, competirá con los gestores de ahorro privados por la gestión del 10,5% de las cotizaciones de los trabajadores afiliados.

Las actividades de soporte se concentrarán en el Instituto de Previsión Social (IPS) reforzado que se llamará Administrador Previsional Autónomo APA, para lo cual se fortalecerá su autonomía e independencia, potenciando su gobierno corporativo. Se le otorgarán amplias facultades para licitar o subcontratar con privados todo tipo de funciones que se requieren.

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