De acuerdo a un reciente estudio publicado en la revista Frontiers in Public Health, en comparación con el tiempo anterior a la pandemia del Covid-19, la progresión de la miopía en los niños y niñas durante la cuarentena se aceleró. Los principales factores de riesgo de esta tendencia apuntan al aumento de la exposición a pantallas digitales y la disminución de los tiempos de actividad al aire libre. Asimismo, según otra investigación publicada en The Lancet, se estima que los casos de miopía en niños y niñas aumentó cerca de un 40% desde 2020 hasta la fecha.

Ante esto, los especialistas dividen esta problemática entre dos principales factores: el tiempo de exposición y la distancia entre la pantalla y los ojos del receptor. En este caso, los meses más duros del confinamiento favorecieron que las horas por día ante una pantalla aumenten. “Mucho trabajo de cerca con luz artificial de las pantallas, o poca luz, acelera el crecimiento axial del ojo y eso hace que las personas se vuelvan más miopes”, agrega la Dra. Gutiérrez.

Pantallas más cercanas y pequeñas, como celulares, requieren que la persona haga un esfuerzo mayor para tener una imagen nítida de lo que se está observando a través del dispositivo móvil. “El tiempo al aire libre y expuesto a luz ambiental constituye un factor de protección. Entonces, el niño que pasa muchas horas en casa con el celular suma el trabajo de cerca y el encierro como conductas de riesgo para desarrollar miopía. No es el celular en sí, sino que el estilo de vida que conlleva un niño pequeño con el celular en la mano”, agrega el oftalmopediatra de la Clínica Pasteur, Dr. Kenneth Johnson.

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