Nacho de Blas, investigador en epidemiología veterinaria y profesor de la Universidad de Zaragoza, ha concedido una entrevista a Noticias de Gipuzkoa donde ha dado su visión sobre la gestión que se está haciendo de la pandamia del coronavirus.

Una de las primeras críticas la enfoca hacia la Organización Mundial de la Salud (OMS) . “No ha estado a la altura. A algunos países les ha ido bien, como Alemania, y otros como Reino Unido y Estados Unidos se han encabezonado en hacerlo todo mal. En España la descoordinación ha sido clara. La Rioja abordó muy bien el primer brote, el País Vasco hacía unos informes cojonudos hasta que el que los hacía se le hincharon las narices”.

En esta segunda ola o rebrotes, De Blas, no espera un nuevo confinamiento y sí que apuesta por un confinamiento selectivo. “En la primera fase un confinamiento nacional lo entiendo, porque había muchas incógnitas, pero si hay que hacerlo, hay que hacerlo bien. Si sabes que los mayores de 70 son el colectivo de riesgo, pon toda la carne en el asador en ese punto. Yo obligaría al confinamiento absoluto a personas mayores de 70 años“.

Tampoco está de acuerdo con los numerosos proyectos de vacunas que hay en la actualidad y considera que en Salud Pública hay que ser “pesimista por naturaleza”. “Están los optimistas patológicos, que son peligrosísimos: la vacuna va a estar en dos meses, no va a haber reinfectados. Y en otro lado, los apocalípticos: todo va a ser un desastre. Ni una cosa ni la otra”. “Muchas de estas cosas las sabemos desde hace 90 años, porque tenemos coronavirus en animales. El principal problema de las gallinas es un coronavirus, la bronquitis infecciosa aviar, desde 1930. Sabemos las vías de transmisión, los comportamientos estacionales, que los anticuerpos duran de seis a doce meses en el mejor de los casos”, responde.

Sobre el comportamiento de los coronavirus, asegura que “cuando aparecen por primera vez producen un pico epidémico muy fuerte, luego se llega a un equilibrio, a la inmunidad y se dan picos por pérdida de inmunidad. Las vacunas en algunos casos han sido contraproducentes”.

No cree en las vacunas

El experto asegura que las mejores vacunas “inducen una buena respuesta frente a muchos antígenos distintos, tanto con anticuerpos como son respuesta celular. Eso solo lo consiguen vacunas que sean atenuadas, que tardan años en desarrollarse, y no vacunas que sean inactivas, como muchas de las que se están desarrollando”.

La diferencia entre ambas es que “las inactivadas son más fáciles pero apenas activan la respuesta celular, por lo que solo estamos activando la mitad del sistema inmunológico. Las vacunas por excelencia son las atenuadas, que hacen olvidar al virus que se comporte de forma agresiva”. “Para cuando haya una vacuna atenuada en el mercado, esta enfermedad ya no será de interés“.

Para De Blas la clave es buscar un tratamiento eficaz más que una vacuna: “Los laboratorios quieren algo que impacte y se venda rápido. Las inactivadas (Oxford, la vacuna de Rusia o las de China) son rápidas, pero sabemos que van a funcionar poco y mal. Luego están las recombinadas y otras más modernas, como la de BioNtech o la de Moderna. Queda bien sobre el papel, pero no hay ninguna vacuna registrada con esa tecnología ni en animales ni en humanos”.

El experto reconoce que “esperar que te va a salir bien a la primera, no sé si es muy realista. La UE va a comprar a Moderna 80 millones de dosis, a 35 euros cada una, son 2.500 millones de euros. Una empresa de seis años, que no tiene ningún producto en el mercado, y solo en Europa vende 2.500 millones de un producto que no existe. No interesa un tratamiento que pueda desmontar tal negocio”. “Como pronto, con suerte, comenzaremos a vacunar a los colectivos de riesgo en enero o febrero. La de Moderna está atascada por falta de candidatos en la fase tres, la de Oxford dice que el 3 de noviembre saca las primeras unidades al mercado, pero hasta que la pongan, funcione y veamos que no hay efectos adversos“.

Evolución del coronavirus

Sobre la llegada del virus a nuestras vidas, recuerda las palabras de Bill Gates sobre la amenaza que podría suponer para la humanidad. “El 75% de las enfermedades víricas y bacterianas que tenemos los humanos proceden de los animales, son de origen zoonótico y aun así, los conocimientos de los veterinarios no se están considerando para nada”.

Cuestionado sobre el periodo vacacional del próximo año, el epidemiólogo veterinario no lo tiene claro, pero “para dentro de dos años casi seguro que sí. Depende de varios factores: que no haya ninguna mutación relevante, porque si se vuelve más agresivo todo lo que estamos dibujando se nos iría a la mierda. Lo que le pasó al SARS es que tuvo una mutación, pero se erradicó por sí solo”, recuerda.

/GAP