La Bolsa de Nueva York terminó al alza el viernes animada por un aumento de compras sobre el cierre de la jornada y antes de un fin de semana festivo de tres días.

El índice principal, el industrial Dow Jones subió 1,05% hasta 31.097,26 puntos. Por su parte, el Nasdaq, de valores tecnológicos, avanzó 0,90% cerrando a 11.127,84 y el índice S&P 500 -más amplio, de las 500 principales empresas-, ganó 1,06%, alcanzando las 3.825,33 unidades, según los datos definitivos de cierre.

“Los precios de cierre de un viernes antes de un fin de semana largo (los días festivos en Estados Unidos) son especialmente importantes”, dijo Nick Reece, de la casa Merk Investments.

“Quienes tomaron posiciones durante la sesión las vendieron y son más los inversores a largo plazo los que compran antes del cierre de un viernes”, explicó el analista.

Un día después del final del peor semestre en Wall Street desde 1970, la sesión comenzó mal, con los índices en rojo tras la publicación de dos indicadores estadounidenses por debajo de lo esperado.

El índice de la federación profesional ISM mostró que el crecimiento de la actividad manufacturera cayó en junio a su ritmo más lento desde junio de 2020.

Otra marca negativa es que el gasto en construcción cayó un 0,1% en mayo en términos intermensuales, mientras que los economistas esperaban un aumento del 0,4%.

A pesar de estos malos datos, Wall Street volvió al verde e incluso se aceleró al final de la sesión, la primera de la segunda mitad del año.

“La idea que se está propagando es que las malas noticias se convertirán en buenas noticias para las acciones”, dijo Jack Ablin, de Cresset Capital.

Ese razonamiento se basa en que “las malas noticias (económicas) ayudarán a mantener los tipos de interés bajos y conducirán a una menor demanda y a una inflación más contenida”, argumentó.

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