Y para Javier Sajuria el mayor inconveniente del momento actual lo padece el gobierno por el creciente “fuego amigo”.

“Uno de los tantos problemas de los sistemas presidenciales”, dice, “es que es particularmente complejo gobernar cuando el Presidente enfrenta momentos de debilidad” -basta solo con recordar la anterior administración.

Y ello no sólo por los adversarios, sino sobre todo por “cómo se resquebrajan los apoyos internos”.

Al final, “el fuego amigo en vez de lograr disciplinar al gobierno hacia su sector, lo aleja hacia una coalición que ve en este gobierno ‘prestado’ una forma de resolver sus propios problemas”.

Son los dominios del lobo, donde las disputas internas “convierten al Ejecutivo en rehén de los caprichos de unos pocos”.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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