El Papa Francisco afirmó que en Ucrania, desde que las tropas rusas invadieron el país el pasado 24 de febrero, se está constatando una “violencia diabólica”.

“En la querida y atormentada Ucrania, donde se ha vuelto al drama de Caín y Abel, se ha desatado una violencia que destruye la vida, una violencia diabólica, a la que los creyentes estamos llamados a reaccionar con la fuerza de la oración y con la ayuda concreta de la caridad”, sostuvo el Pontífice.

Francisco hizo estas consideraciones al recibir en audiencia a los participantes en la 95° Asamblea Plenaria de la Reunión de la Obra para la Asistencia de las Iglesias Orientales (Roaco), en la que ha reiterado su petición “para que las armas dejen paso a las negociaciones”

El Papa también mencionó en su discurso “el drama causado por el conflicto en la región del Tigray que ha vuelto a herir a Etiopía y en parte a la vecina Eritrea”.

Asimismo, lamentó que a mientras se desarrollan conflictos abiertos en el mundo, “los alimentos disminuyen y el choque de armas aumenta”.

Francisco también recordó los “doce años de guerra que han postrado a la amada y atormentada Siria” así como “los tristes acontecimientos que han envuelto a Irak” y “las convulsiones en el Líbano”.

Finalmente, aludió la parábola del buen samaritano y llamó a combatir las guerras desarrollando “coralmente la sinfonía de la caridad” lo que requiere la búsqueda del “acuerdo” y la huida de “toda tentación de aislamiento”.

“Es importante sintonizar, escucharse mutuamente, lo que facilita el discernimiento y conduce a opciones compartidas y verdaderamente eclesiales”, cerró.

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