El holgado triunfo que tuvo la opción del Rechazo en el plebiscito constitucional de salida, con 61,86% de los votos, tendrá implicancias de corto plazo, como el efecto en el dólar o en la Bolsa, pero también tendrá impactos de mediano y largo plazo. Eso es lo que comenzaron a calibrar los economistas una vez que se conocieron los resultados de este domingo. Según su análisis, en orden de plazos lo primero que aparece en el horizonte es el efecto favorable sobre las expectativas, para luego seguir con el acotamiento de la incertidumbre, y a continuación una mejora en la inversión y en el crecimiento económico del próximo año, dado que el actual ya está bastante jugado.

En el análisis mencionan que si el nuevo proceso constitucional, que asumen habrá, se hace de manera ordenada, aprendiendo de los errores que se cometieron en el actual, las perspectivas para 2023 pueden irse moviendo hacia una reactivación de la inversión y una caída del PIB más acotada de lo que se esperaba hasta ahora. En síntesis, los expertos subrayan que “habrá un mejor ambiente para la economía”.

Lo primero que debiera mejorar: las expectativas

Uno de los temas que más se repetía entre los expertos era el efecto que este proceso constitucional estaba teniendo en las expectativas de los distintos agentes del mercado. Y por ello, ahora, tras el resultado del plebiscito, los economistas esperan un mejoramiento en las perspectivas.

Sergio Lehmann, economista jefe de Bci, afirma que habrá una respuesta positiva de los mercados, reflejada en “una caída del tipo de cambio, alza en la bolsa y menores tasas de interés”. Asimismo, dice que los premios por riesgo que incorporan los precios de activos chilenos verán caídas, recogiendo una incertidumbre hacia lo que viene algo más acotada. “Es una señal de que el grueso de la sociedad valora avanzar a través de consensos lo más amplios posibles. Escenarios extremos entonces, que apuntan a cambios radicales, tienden a desvanecerse”, comenta.

Asimismo, Hermann González, coordinador macroeconómico de Clapes UC, añade que “se podría ver una mejora en las expectativas, toda vez que la propuesta de Constitución contenía una serie de normas que dificultarían la materialización de proyectos de inversión y generaban diversos focos de incertidumbre”.

De todos modos, Lehmann advierte que si bien los riesgos se reducen “aún están presentes, entendiendo que se abre una nueva etapa en el proceso constituyente, reconociendo que la Constitución debe de cualquier manera incorporar reformas en materia de derechos sociales, protección del medioambiente, representación de pueblos originarios, trato igualitario y mayores oportunidades”.

Retrocede la incertidumbre

Como se espera una mejora en las expectativas, los expertos anticipan una reducción de la incertidumbre. Ese efecto se espera que desde este mismo lunes se comience a materializar.

Natalia Aranguiz, socia y gerente de Estudios de Aurea Group, comenta que la incertidumbre continuará de manera más moderada, producto del inicio de otro proceso constituyente. “El contundente triunfo del Rechazo reduce la incertidumbre sobre el futuro proceso. Este resultado augura prudencia, seriedad y una convocatoria a que todos los sectores políticos se sientan identificados en una nueva carta fundamental. Es una señal de moderación para el futuro”, puntualiza.

Mientras que Hermann González precisa que “en ningún caso el proceso constitucional termina con este plebiscito y no solo el margen del triunfo, sino también la forma que tome el proceso constituyente posterior. será muy importante para la evolución futura de las expectativas y de la incertidumbre”. En ese contexto, afirma que “repetir los errores del proceso recién finalizado sería algo negativo para el entorno económico. En cambio, aprender de los errores, mejorarlos y avanzar hacia una propuesta más moderada, generaría un mejor ánimo para la inversión y mejores expectativas para la actividad”.

Por su parte, Ángel Cabrera, economista y socio de Forecast Consultores, subraya que se reducirá la incertidumbre, pero “eso no significa que se acabará, porque el escenario se mantiene abierto sobre cómo será el nuevo proceso, pero al menos elimina o reduce la probabilidad de cambios radicales en el corto plazo y eso debería ayudar a disminuir la incertidumbre”. No obstante, Cabrera menciona que “hay que ser cauteloso y ver cómo evoluciona todo este proceso”.

Inversión y crecimiento

Las dos variables anteriores tienen directa relación con el comportamiento de la inversión y del crecimiento previsto para el próximo año. De acuerdo al Banco Central, la inversión se contraería 2,2% en 2023 y la variación del PIB estaría entre 0% y -1%. Ahora, con este resultado del plebiscito, los expertos aseguran que se abre el escenario para que ambos indicadores moderen su caída, e incluso algunos anticipan que la inversión podría crecer el año que viene.

Los consultados mencionan que todo dependerá de cómo se sigue adelante con el proceso, pero en su escenario base tienen internalizado que no se cometerán los mismos errores y, por ello, enfatizan que el cauce que se le dé a este nueva etapa será clave para reimpulsar la actividad, no sólo del proximo año, sino que de mediano plazo.

En este punto, Lehmann subraya que “en la medida que se reduce la probabilidad de escenarios extremos, que debilitan marcadamente los fundamentos económicos y se recupera en algún grado la confianza, algunos proyectos que habían sido postergados vuelven a ser viables”.

Por tanto, acota que “se genera un efecto positivo en la inversión y en el crecimiento. No se debe obviar, sin embargo, que hemos experimentado impactos estructurales en los últimos años, que no se van a revertir sino hasta que recuperemos una forma de hacer política basada en los consensos y acuerdos amplios”. Para Lehmann, hay una probabilidad de que “la inversión se recupere respecto a las fuertes caídas que se proyectaban hasta la semana pasada”.

Patricio Rojas, economista de Rojas y Asociados, sostiene que “el margen del triunfo genera un cambio para el próximo año, ya que habrá un nuevo proceso constitucional donde se aprenderá de los errores. El escenario para los agentes es menos incierto que hace unos meses y, por ello, la posibilidad de que la caída fuerte que se estaba esperando para el año 2023 de la inversión se modere y por lo tanto la posibilidad de que la economía chilena tenga una caída menos profunda es más alta. Se mejora el escenario para 2023″.

Hermann González comenta que si bien este año está bastante jugado, se podrían producir algunos cambios positivos en el margen. No obstante ello, asevera que “el mayor impacto macro se vería en 2023 y en el mediano plazo”. Eso sí, dice que “la magnitud y persistencia de estos efectos dependerá de las características del nuevo proceso constitucional que se inicia”.

Para González, “un buen proceso constituyente, junto con una moderación y mayor diálogo en el proceso de reformas, podría generar mejoras en las estimaciones de crecimiento” de 2023.

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