Hace pocos días un comerciante ambulante recibió impactos de proyectiles en el sector de la Playa del Sol, en Viña del Mar, que le causaron la muerte. Pocas horas antes de este hecho se había producido otro incidente con armas de fuego involucradas, en una discoteca de Valparaíso que terminó con tres personas heridas: un hombre, una mujer y un menor de 17 años. Esto se suma a los secuestros con extorsión con resultado de homicidio que han ocurrido en la Región de Tarapacá, Iquique y el asesinato por encargo del empresario Alejandro Correa de Concón.

Sobre este escenario en que el aumento de la delincuencia, el sicariato, los secuestros y los homicidios empeñan el comienzo del año, se refirió el senador de la Región de Valparaíso (pro RN) Kenneth Pugh, quien ve con preocupación este incremento de la violencia sin restricciones, por lo que considera que el Estado de Derecho debe actuar de mejor forma.

El parlamentario comenzó comentando la aprobación en el Senado de la nueva Ley de Armas. “El proyecto actualiza los elementos prohibidos para las armas como el uso de silenciadores, de los dispositivos que convierten armas semiautomáticas en automáticas y se incluye las de fogueo o de juguete adaptadas para utilizar balas. En relación con la trazabilidad, se incorpora un registro de ADN balístico cuyo objetivo es permitir identificar el arma desde dónde fue disparada una bala y también se establecen mayores exigencias al momento de internar armas al país y registrarlas”.

Según el congresista, uno de los cambios más trascendentales es el aumento de penas para los delitos asociados a las armas. Es así, como la venta de municiones no autorizada pasa a ser delito; por otro lado, la pena por entregar armas a menores de edad aumenta a 541 días a hasta 5 años de presidio; además, se crea el delito de adulteración, alteración o destrucción del sistema de trazabilidad de las armas. Sobre fiscalización, se incorpora a la PDI para el cumplimiento de dicha labor (hoy solo pueden fiscalizar carabineros y FF.AA.). Se permite, también, fiscalizar con mayor exigencia a polígonos, canchas de tiro, depósitos de reparación o fabricación de armas.

Sobre la fiscalización, el legislador propone potenciar los controles preventivos por parte de las autoridades. “Lo que se controla funciona, por este motivo debemos tener más controles preventivos para detectar las armas ilegales. Las personas que no están haciendo nada malo o si no portan algo indebido no tiene por qué molestarse con identificarse frente a la autoridad. Así vamos a evitar que anden circulando tantas armas en la calle de manera clandestina”, enfatiza.

El Senador Pugh señala también: “Las armas sólo pueden estar en manos de sus tenedores legales, responsablemente guardadas en sus domicilios o en los lugares debidamente especificados. Todo aquél que porte un arma no inscrita y no autorizado, es un delincuente y tiene que ser procesado como tal”.

Para finalizar, el representante de la Región de Valparaíso afirma que “El problema de seguridad pública que generan las armas no está en quienes cumplen con la ley para su tenencia y porte. El problema está en los delincuentes y organizaciones criminales que en forma ilícita obtienen y utilizan armas para cometer sus delitos. Ese es el problema que hay que resolver y donde hay que priorizar todos los esfuerzos. Existe un consenso en el mundo político y el Ejecutivo sobre la importancia que tiene para el país el sacar adelante un Ministerio de Seguridad Pública. Además, es clave la modernización de las policías para que se actualicen sus capacidades y se especialicen, utilizando de mejor forma las herramientas tecnológicas que existen para combatir la delincuencia”.

/gap