Una inédita declaración realizó este viernes el Banco Central (BC) tras ser consultado por Pulso por los comentarios realizados durante la semana por la consejera del instituto emisor Stephany Griffith-Jones, quien llamó a la banca comercial a subir las tasas de los depósitos, dado el nivel en que está actualmente la Tasa de Política Monetaria (TPM).

El pasado lunes 22 de agosto, Griffith-Jones levantó polémica al pronunciarse sobre aspectos de políticas comerciales de los bancos. En un seminario organizado por Cajas de Chile y Diario Financiero, la consejera -que se incorporó en mayo al Consejo del BC- sostuvo que “el 95% de las cuentas de ahorro están hoy día en el BancoEstado. Habría que hacer un llamado a que los otros bancos comerciales también innoven y traten de estimular el ahorro de las personas”, y apuntó que dicha entidad introdujo una cuenta que paga UF+0,5%, y que los privados debieran ir en ese dirección, “[podrían] ofrecer tasas de interés más altas para atraer a mayores ahorrantes, dado que la TPM hoy está en casi 10%, y que tienen fuentes de financiamiento mucho más baratas que eso”.

A la vez, indicó que “tal vez el BancoEstado, con toda la experiencia que tiene, porque antes eran los únicos que tenían cuentas de ahorro, podría asistir por ejemplo a las cajas, a los bancos comerciales, a desarrollar estos instrumentos, que han sido tan exitosos en el caso de ellos”.

Requerido al respecto el instituto emisor, sobre si estos dichos de la consejera constituyen la visión y opinión del BC, indicó este viernes que “las declaraciones formuladas por la consejera Griffith-Jones en un seminario corresponden a una apreciación personal sobre la materia. En este contexto, no representan la posición oficial del Consejo del Banco Central”.

Y ante la pregunta de si tal llamado y la reacción que está provocando en la banca, será un tema a tratar por el Consejo, la autoridad monetaria respondió que “la posición del Banco Central respecto de las materias de su competencia se expresa a través de los canales oficiales”.

Malestar de los bancos

Las declaraciones de Griffith-Jones causaron revuelo en el sector bancario. Desde la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF) señalaron que “las tasas de captación han aumentado en línea con los ajustes de la TPM que ha realizado el Banco Central. En efecto, la TPM pasó de 0,5% a 9,75% en los últimos meses, lo cual se tradujo en un aumento de la tasa de captación a niveles en el rango de 10,5%. Los ajustes de la tasa de referencia que realiza el Banco Central en el control de la inflación inciden directamente en el costo del crédito y las tasas de captación. En este sentido, no es evidente el mensaje de la consejera del Banco Central, ya que podría sugerir que, en su perspectiva, es necesario ajustes monetarios adicionales”.

Junto con ello, la ABIF criticó los dichos de la consejera, y apuntó que “los comentarios realizados involucran opiniones con un tinte comercial, situación atípica en una institución con un cuerpo colegiado como es el caso del Banco Central”.

A la vez, el gremio comentó que “no se debe desconocer la fuerte competencia en el sistema bancario en beneficio de los clientes, tanto en créditos como en depósitos”.

“Las personas prefieren ahorrar en depósitos a plazo, lo demuestran los volúmenes captados. Las tasas en general superan o son comparables a las expectativas de inflación. Compartimos que debemos como país incentivar el ahorro, y recuperar lo destruido con los retiros de los fondos de pensiones”, concluyó el gremio.

Según datos de la Comisión para el Mercado Financiero, para junio de este año los depósitos totales de bancos y cooperativas supervisadas por la entidad llegaron a US$203 mil millones (99,13% son de bancos), que financiaron el 77,68 % de las colocaciones, registraron un aumento en el mes de 2,5 %, a diferencia de la caída del mes anterior de 4,09 %. Medida en doce meses, esta fuente de financiamiento disminuyó un 1,93 %.

En su Informe de Estabilidad Financiera (IEF) del primer semestre, el Banco Central señaló que “los depósitos minoristas —de corto plazo— de personas naturales y empresas no financieras continúan aumentando su participación en la estructura de pasivos de la banca, llegando a representar más de 29% del total, dado un aumento de los retornos ofrecidos”.

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