Mucho se habló de que Alemania llegaba a este Mundial sin el típico 9 de área. Ese centrodelantero goleador que convierte lo que toca en goles. Como Gerd Muller hace tiempo o como Miroslav Klose más acá. Pero a último momento, Hansi Flick subió al avión rumbo a Qatar a Niclas Fullkrug, el grandote delantero del Werder Bremen que marcha segundo en la tabla de goleadores de la actual Bundesliga. Sin Timo Werner, lesionado en la previa del Mundial, el DT optó por el rubio de 29 años y ante España devolvió la confianza: con un remate a quemarropa dentro del área puso el 1-1 final.

Fullkrug ingresó en el segundo tiempo en lugar de Thomas Muller. Y 13 minutos le alcanzaron para un bombazo cruzado inatajable que le dio a Alemania un empate que precisaba para no complicarse y seguir con vida en la Copa del Mundo.

Estereotipo del clásico tanque alemán, el 9 tiene la particularidad de que nació sin un diente. La prensa alemana bromea con que, igual, tiene los colmillos afilados para comerse la cancha. “La gente ve el hecho de que me falte un diente como algo positivo. Mi esposa me conoció y aprendió a amarme así”, reconoció en una entrevista. También contó que desde adolescente intentaron generarle un espacio entre los dos dientes de al lado para luego poder practicarle un implante dental pero nunca llegó a finalizar el tratamiento. Por ese hueco en su boca, lo apodan “the gap” (el hueco).

Fullkrug nació sin un diente.Fullkrug nació sin un diente.

Pasó gran parte de su carrera en la segunda división del fútbol alemán y su trayectoria se vio afectada por cuatro lesiones importantes. De ahí su aparición estelar recién a sus 29 años.

Convocado a último momento, su debut en la selección fue con gol, en un amistoso con Omán antes de viajar a Qatar. Frente a España, en un partido chivo, entró y volvió a convertir. ¿Se ganó un puesto de titular?

/EMG