Rosendo Espíndola Avilés, Voluntario Honorario de la Primera Compañía de Bomberos del Cuerpo de Bomberos de Requínoa, se refiere a las mayores dificultades que mantiene la institución en periodos de esta contingencia actual:

Los resguardos que nuestra institución ha adoptado en la crisis actual del Covid-19, es la reducción de personal en la tripulación de las unidades de emergencias, después de cada alarma el carro y el personal humano realiza una descontaminación total con desinfectante, uso de mascarillas, obligación para cada voluntario, mientras asista a las emergencias, suspensión total de las actividades bomberiles, tales como Reuniones, Academias, Capacitaciones.

El gran sacrificio de un bombero es dejar de lado a los seres más queridos de nuestros voluntarios atendiendo, por largas horas, en las diversas emergencias. “; En estas circunstancias lo que prima de manera fundamental, es contar con el apoyo de la familia y mantener, de forma propia la vocación de servicio por el más necesitado, durante las 24 horas del día, sin importar el frio o la lluvia, o en este caso, la pandemia.”

“En el temporal recién pasado, se atendieron más de 20 emergencias, entre ellas Caídas de Árboles, Inundaciones, Incendio de Pastizales y otros, pero la mayor preocupación es la priorización de los recursos financieros, para poder seguir con la mantención y funcionamiento que conlleva la parte administraba y operativo de Bomberos, trayendo inconvenientes de todo índole y más aún mediante la contingencia del covid-19, por la que atravesamos en la actualidad .

Rosendo Espíndola y todos los bomberos de Chile se merecen un gran aplauso porque son algunos de los héroes anónimos que conocimos gracias al coronavirus

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