Bastante defraudado se tiene que haber ido el Presidente Piñera luego de la entrevista que Cristián Warnke le hiciera el domingo en la noche porque no pudo desarrollar sus ideas que seguramente tenía reflexionadas y que le había comentado a la Primera Dama quien le dijo que la entrevista del conocido literario era un muy buen espacio para exponer planteamientos de fondo.

Lo que no sospechó es que Warnke se puso en modo entrevistador y no le dio gran oportunidad de demostrar sus ideas desde luego sobre las crisis que hoy se viven en el país y de paso alguna versación cultural que se limitó a recitar dos hermosos poemas de la Mistral y Bécquer. Por supuesto que tenía que aportar su consabido gaffe al confundir a Descartes con Sócrates, pero se lo perdonó el entrevistador. Machiavello se salvó por poco.

Los que no se salvaron fueron los que hasta ahora se consideraban héroes de la pacificación de la Araucania encabezados por Cornelio Saavedra que se ganó todo el repudio presidencial con lo cual la temporada de revisionismo histórico quedó abierta y seguirán cayendo de uno en fondo.

Tampoco se ve que vaya a avanzar el propósito de detener la violencia y menos luego del atentado contra la menor Montserrat, de 9 años, herida de bala cuando viajaba en el camión con sus padres. Ahora vendrá el paro de los camioneros y será el comienzo de una nueva fase de este conflicto que lo ha dicho acertadamente el primer mandatario no ha sido resuelta por los gobiernos anteriores, ni por este ni por el que venga.

/Enrique Gandásegui García