El jugador de Los Angeles Lakers LeBron James volvió a alzar la voz en medio de la violencia racial que se vive en Estados Unidos y esta vez lo hizo tras un tiroteo que se dio en Wisconsin, donde un tiroteo terminó con Jacob Blake recibiendo siete disparos a quemarropa por parte de un agente policial.

“¡Y ustedes se preguntan por qué decimos lo que decimos sobre la Policía! Alguien, por favor, dígame. Exactamente otro hombre negro al que apuntan. ¡Esta mierda está muy mal y es tan triste! ¡Siento tanta pena por él, su familia y nuestra gente! Queremos justicia”, escribió en su cuenta de Twitter, donde citó una publicación en la que se ve el video del tiroteo.

“Si miran el video, hubo varios momentos en los que, si quisieron, podrían haberlo tacleado, podrían haberlo agarrado. Podrían haber hecho eso. ¿Por qué siempre tiene que llegar a un punto en el que vemos el arma de fuego? Su familia estaba ahí, sus hijos, a plena luz del día. Y si ese video no hubiera sido filmado por alguien del otro lado de la calle, ¿lo hubiésemos visto? Francamente, estamos jodidos”, añadió James ante la prensa anoche, luego de la victoria de su equipo ante Portland para dejar la serie 3-1.

A continuación, LeBron se pronunció en nombre de su comunidad: “Sé que la gente se cansa de escucharlo pero estamos asustados como personas negras en Estados Unidos. Hombres negros, mujeres negras, niños negros… Todos estamos aterrorizados. Ningún niño debería temerle a la policía, pero es así. Yo cuando era pequeño me escondía si escuchaba una patrulla acercándose, y eso no debería ser así”, expresó.

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