El exmiembro del Estado Mayor de las extintas FARC, Pastor Alape, aseguró en un comunicado emitido tras su declaración ante la JEP -Jurisdicción Especial de Paz- que el compromiso de la exguerrilla es reconocer y asumir la responsabilidad por los casos de reclutamiento de menores y violaciones que se hubieran presentado en el marco del conflicto.

Precisó el exguerrillero que la versión entregada a la JEP, que fue dada a conocer por medios colombianos y en la cual Alape habría negado tener conocimiento de la ocurrencia de estos hechos al interior de su organización, solo era la primera parte de un relato en donde las FARC pretendían contar toda la verdad de lo que hoy conocían que había sucedido en los años de guerra.

Afirmó que tanto él como sus compañeros no quieren “repetir la historia de Justicia y Paz”, en referencia al proceso que se adelantó tras la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia, el cual señalan de no haber contribuido con todo el compromiso de verdad y reparación a las víctimas.

En su declaración ante la JEP, Alape dijo que en los frentes de los que hizo parte no se incurrió en el reclutamiento de menores de 15 años, edad que según afirma es el estándar que tomó la guerrilla para vincular miembros a sus filas, en concordancia con el Derecho Internacional Humanitario.

También negó las violaciones y los reclutamientos forzados, conductas que eran considerados como “faltas graves” dentro de la guerrilla, las cuales podrían acarrear sanciones severas e incluso consejos de guerra que derivaran en fusilamientos.

Sin embargo, dijo que no conocía casos en los que un fusilamiento se haya ordenado por una violación o un reclutamiento forzado.

Tras las fuertes críticas que estas afirmaciones causaron en la opinión pública, el exjefe guerrillero matizó sus afirmaciones y en comunicación pública explicó que hoy la exguerrilla sí conoce casos en algunos lugares del país donde se presentaron hechos de este tipo.

“En contravía de la política del movimiento, se presentaron comportamientos inadecuados violatorios”, dice en su comunicado, Y agrega: “se vincularon menores de 15 años en las filas guerrilleras, afectando su derecho a crecer como niños, niñas y adolescentes alejados de la guerra”.

Sobre los delitos de violencia sexual también afirma: “Reconocemos que los derechos sexuales y reproductivos de las víctimas de estas conductas seguramente se vieron restringidos al sufrir afectaciones físicas y psicológicas que aún hoy causan dolor e indignación”.

Dijo que en su experiencia personal nunca tuvo que juzgar un caso de este tipo, pero nuevamente reconoció que las violaciones y abusos “son hechos que sí pudieron ocurrir al interior de las filas guerrilleras”.

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