El Presidente Gabriel Boric dio unas breves declaraciones este lunes, tras el término de la primera Parada Militar en la que participa desde que asumió. El Mandatario aseguró que fue “un honor sentir vibrar tan profundamente la República, su historia, ver este acto tan significativo de subordinación del poder militar al poder civil, donde se rinde honores a las glorias del Ejército y a nuestra Patria. Así que muy orgulloso de representar a los chilenos en esta oportunidad”.

Ante la consulta sobre su mirada de la Parada Militar -de la que había sido crítico en redes sociales cuando era dirigente estudiantil-, Boric dijo que “nunca he tenido problemas en particular con las paradas militares, creo que además hay un gesto de austeridad en el despliegue de las Fuerzas y me parece que es un acto que enaltece la historia de la Patria y la República”.

“Cada vez le tengo mayor aprecio y vínculo a estos actos republicanos que nos hacen ser parte de la misma sociedad. Eso hay que valorarlo, destacarlo y cuidarlo”, concluyó.

Los momentos de la parada

El acto contó con el cumplimiento de ciertas tradiciones típicas de la fecha, como el ingreso del Mandatario en un vehículo, que esta vez fue el mismo Ford Galaxie que se ocupó para el traslado a los Tedeum de este fin de semana.

Asimismo, se volvió a ver la costumbre de tomar chicha -artesanal, de El Almendral – en cacho, que probó el Mandatario. Por la contingencia sanitaria, no compartió su trago con la ministra de Defensa, Maya Fernández, sino que la secretaria de Estado tuvo su propio cuerno. Además, se le ofreció la bebida a los presidentes de la Cámara y del Senado, Raúl Soto y Álvaro Elizalde, aunque en vasos plásticos.

Antes del desfile militar, una banda tocó varias cuecas y hubo bailes en la pista central de la elipse del Parque O’Higgins, con participación de decenas de personas utilizando trajes típicos del baile.

Otro punto clásico del espectáculo fue el ovacionado despliegue de los aviones de la Fach, y el paso de los funcionarios de Carabineros con los perros adiestrados por la fuerza, además de los cachorros cargados en mochilas.

Pese a que el acto se dio sin inconvenientes, hubo reclamos de asistentes a quienes no se les habría permitido ingresar con banderas chilenas en mástil a las graderías, según algunos registros en redes sociales. Otros videos también muestran que durante el ingreso del Mandatario, un grupo de personas pifió y gritó consignas contra él.

En total, el evento se extendió por más de tres horas y el desfile duró poco más de dos. En él marcharon más de 8.000 funcionarios de las ramas de las Fuerzas Armadas, más Carabineros y la PDI.

/psg