A estas alturas del partido o te ha pasado a ti o le pasó a un amigo o bien al amigo de un primo, pero casi nadie ha estado ajeno a un ciberfraude. Y no es paranoia: según la Brigada de Cibercrimen de la Policía de Investigaciones (PDI), entre el 2020 y el 21 las estafas digitales aumentaron un 30%, mientras que el sabotaje informático lo hizo un 45%.

Lamentablemente tiene lógica: al haber un flujo creciente de transacciones en internet, los ciberdelincuentes se aprovechan y ponen en marcha sus engaños. Por eso hay que prepararse para el próximo CyberMonday, que comienza el lunes 3 de octubre a las 00:00 horas, y que durante tres días consecutivos tendrá miles de ofertas en casi 800 marcas y comercios.

Es una buena oportunidad para comprar eso que necesitas o te falta con un buen descuento, pero como consumidores debemos ser cautos y precavidos. Habrán muchos links y correos con tentadoras propuestas, pero lo primero es desconfiar, chequear y no bajar la guardia ante posibles estafas, robos o suplantación de identidad.

¿En qué poner atención? ¿Cómo identificar un posible fraude? Conversamos con dos especialistas, tanto en consumo online como en ciberseguridad, y entre ambos nos dieron siete consideraciones clave que cada consumidor debería seguir para que en este evento realmente ahorren dinero y no lo terminen perdiendo.

1. Revisar comercios asociados
Maximiliano Valdés es director y fundador de Chocale.cl, medio especializado en consumo digital e información bancaria. Como primera recomendación para este CyberMonday —y cualquier otro evento de este tipo—, aconseja leer bien la lista de tiendas y marcas oficiales que participan, la que está disponible en cyber,cl. En esta oportunidad son 788 los comercios que participan, además de 38 fundaciones solidarias y 25 empresas regionales.

Que estén oficialmente afiliados al CyberMonday significa que cuentan con el respaldo de la Cámara de Comercio de Santiago, la que a su vez les exige a las marcas participantes una serie de requisitos en cuanto a la seguridad de sus sistemas, la fiabilidad de la comunicación con el consumidor y la confidencialidad de los datos que se entregan por parte de los compradores.

“Puede ser que haya tiendas o marcas que no estén en el evento oficial pero que así y todo anuncien algunas ofertas”, dice. En ese caso, ante la existencia de un descuento atractivo, la recomendación que hace Valdés es a revisar la reputación que tiene ese sitio. Si no lo conocías ni tampoco nadie de tu entorno, y además no puedes encontrar información sobre él, lo mejor es abstenerse.

2. Si la oferta es demasiado buena, duda
“Cuando un descuento es demasiado extremo, con precios poco creíbles para la calidad del producto que ofrecen, entonces sugiero tener mucho cuidado”, duce Francisco Fernández, gerente general de AVANTIC, empresa que asesora en temas de ciberseguridad , implementando y ejecutando barreras para que los sitios y webs de otras compañías sean fortalezas infranqueables.

“Si te están vendiendo un televisor que de un millón de pesos bajó a $100 mil, lo primero es sospechar. Esa es la primera alerta que una persona debe tomar en cuenta”, dice. Luego, la segunda “duda” que debemos cultivar tiene que ver con el origen de la oferta: si llegó vía mail, por Whatsapp, Instagram u otro sitio que no conocías. “El llamado de atención es una de las herramientas a la que recurren los ciberdelincuentes”, explica Fernández.

Por lo tanto, si la oferta es increíble, chequea que el sitio que la promueve sea parte oficial del Cyber. Sino, lo sano es dejarla pasar.

3. Ejercicio de reputación
¿Cómo podemos chequear si un sitio o tienda es legítimo o confiable? Es más fácil de lo que parece, y está a la mano de cualquier persona con un smartphone o computador con internet. Valdés aconseja ver si existen reclamos o felicitaciones de los seguidores en las redes sociales de la marca o comercio en cuestión. Normalmente, los sitios fraudulentos o poco serios tienen muchos comentarios negativos o simplemente no tienen redes sociales.

Otro filtro que sugiere es buscar en Google el nombre de la empresa junto con la palabra “reclamos” antecedida por un signo de suma (por ejemplo, “Carnicería + reclamos”). En los resultados te podrás encontrar con información que puede ser relevante antes de tu compra. “También hay una sección en el sitio del Sernac que se llama Alertas Ciudadanas, donde uno puede ver si hay o no reclamos relacionados a esa marca o tienda”, complementa.

Frente a esta información pueden presentarse dos escenarios, explica Valdés. El primero es que el comercio no tenga una muy buena calidad del servicio, que posea mala posventa o que se demoren las entregas. “Algo que también le puede pasar a un comercio grande y afiliado al CyberMonday, por supuesto”, agrega. Ahí quedará a tu discreción el continuar o no con la compra.

Pero también puedes llegar a foros de internet o redes sociales donde conocerás las experiencias de otros consumidores respecto de una determinada marca, producto o servicio. Aquí sabrás con más certeza si se trata de un sitio realmente fraudulento, y no solo de una tienda con mal servicio. “Es importante que verifiques en los sitios tanto si hay reclamos como también los términos y condiciones de uso”, dice Valdés. “Tiene que haber una información visible de contacto y que no haya errores de ortografía, dos indicios claros y evidentes de que se trata de una estafa”, asegura.

4. Compra directo en el sitio
Si estás decidido a comprar, Fernández sugiere hacerlo directamente desde el sitio del comercio “y no a través de intermediarios”. A veces los links intermedios —que llegan principalmente por mail pero también por redes sociales— pueden ser maliciosos o fraudulentos, hechos derechamente para engañar.

“Lo que hacen muchas veces es montar un sitio igual al que quieren replicar, con un link muy similar pero no exactamente el mismo. Algunos detalles pasan desapercibidos, por lo que alguna gente no los nota y hace la compra. Así es como no solo se quedan con el dinero sino que además pueden capturar la información de la tarjeta y hacer más transacciones fraudulenta con tus datos bancarios”, detalla.

Al momento de pagar también hay que asegurarse de que el portal de pago sea conocido. “Siempre hay que hacer un doble chequeo y mirar bien la página antes de hacer una transacción, sobre todo si es un lugar donde no hemos metido nuestra tarjeta antes”, advierte el gerente de Avantic.

5. Revisa bien el despacho
Esto puede parecerte absurdo, pero uno de los engaños más comunes también se da en este punto del proceso. “Muchos fraudes están asociados a cambiar la dirección de despacho, para que así el producto llegue a otro lugar”, explica Fernández. Por eso, es necesario revisar con detención este ítem al momento de comprar y cerciorarse de que los datos que ingresaste sean los mismos al despacho. Para eso siempre hay que contar con un correo que compruebe la compra y en el que se repita y confirme esta información.

6. Tarjetas virtuales o prepago
Otra forma segura de comprar en línea en estos eventos masivos es usando alternativas menos comprometedoras. “Hay algunos bancos que ofrecen la emisión de tarjetas virtuales, donde no das tu número de tarjeta de crédito real sino que te inventan un número ficticio, que sirve solamente para una compra”, comenta Valdés.

Para él esta es una gran alternativa, ya que si llegamos a ser víctimas de un fraude, el ciberdelincuente no podrá seguir usando la tarjeta puesto que ella dejó de funcionar al momento de realizarse la transacción. Es algo así como una tarjeta virtual desechable.

En cuanto a las tarjetas de prepago —como MACH, Tenpo y Superdigital, entre otras—, su funcionamiento es muy sencillo: uno simplemente abona el saldo justo para hacer la compra que necesitas. A diferencia de una tarjeta de crédito, si no cargas previamente la tarjeta, no puedes usarla. “Así, evito riesgos como la captura de datos y que después se puedan reutilizar”, cuenta.

“En caso que la compra salga mal, en el peor de los casos solo se quedan con el monto exacto que pagaste y no con toda tu cuenta bancaria; asimismo, se anula la posibilidad de que puedan hacer varias compras fraudulentas”, agrega.

7. El ciberdelincuente aprovecha la euforia
Fernández hace el ejercicio de ponerse en el lugar del ciberdelincuente que como consumidores puede resultarnos útil recordar como una especie de Pepe grillo siempre que estemos en vísperas de cyber o ventas masivas de retails por días determinados.

“Los ciberdelincuentes siempre aprovechan estos momentos de euforia en el consumo para poder agarrar a los menos precavidos, a quienes saben de seguridad informática, y lo hacen principalmente a través del engaño”, dice el especialista de Avantic. “Quieren hacernos creer que hicieron la compra en el lugar correcto, que pagamos en el lugar correcto y que van a despachar al lugar correcto”.

Para eso lanzan miles de mails fraudulentos, por donde intentan robar información bancaria y provocar suplantación de identidad, entre otros cibercrímenes. “Los ciberdelincuentes aprovechan estos momentos donde hay muchas compras para hacer estos delitos. De esta forma, entre tanto movimiento, no se den cuenta ni las personas ni los bancos”, advierte.

Si realizas una compra durante el CyberMonday, especialmente desde un sitio o comercio que no está afiliado oficialmente al evento, Fernández recomienda “monitorear constantemente los estados de cuenta, tanto de la cuenta de débito como de la cuenta de crédito asociada a la tarjeta, para así detectar cobros irregulares”.

El impulso por aprovechar una buena oferta o hacerse de un producto limitado puede generar mucho frenesí y excitación, pero siempre hay que tener la cabeza fría, la tarjeta guardada y contar hasta diez —o veinte— antes de comprar.

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