Es frecuente escuchar a los partidarios de la Sociedad Libre (léase Derecha) argumentando que la culpa de haber llegado a esta lamentable coyuntura política es de nuestros dirigentes políticos porque han transado en forma reiterada, y por conveniencias electoralistas, los principios que identifican al sector (libertad, orden, derecho, propiedad, familia… etc.), criticándoles además su nula visión estratégica y la traición a sus electores… ¿Cuántas veces se ha deplorado el travestismo político y las concesiones políticas a cambio de… Nada? ¡Muchas!

Resulta extraño entonces que, cuando se presenta la oportunidad de ser consecuentes con los principios y valores que se profesan, se cometa el mismo error tantas veces criticado. ¡Como el Cura Gatica… que critica y no practica!

Por lo mismo, se sorprende esta pluma al comprobar que personajes considerados inteligentes y habilosos estén llamando a que, una vez más, cometamos el histórico error de… “ir por el mal menor”. ¿Otra vez quieren ir como borregos al matadero? ¡No hay derecho, diría mi abuela!

Un solo ejemplo despeja las dudas: en 1964, la derecha apoyó al D.C. Frei Montalva, para evitar que fuera elegido Salvador Allende; resultado… desapareció la derecha, y Allende llegó años después al gobierno e hizo lo que se le vino en gana. De poco o de nada sirvió el gesto, porque la soberbia D.C. pasó como tromba por sobre quienes “patrióticamente” la habían apoyado.

Después de 50 años, estamos Ad Portas de caer en la misma trampa. Hay quienes, como dóciles borregos, perderán la oportunidad de ser consecuentes, de mirar más allá de la inmediatez, y de propinarle una sustancial lección a la soberbia política de la D.C., la que está convencida que ganará… dado el temor de nuestro sector a que salga una “aceitunada y roja” candidata.

Además, como todo indica que el candidato D.C. no va a ganar, dirán que fue culpa de la derecha que no fue a votar, y si gana (con nuestros votos) dirán en su arrogancia que es puro mérito de ellos… Por lo tanto, nada que ganar, más bien todo que perder. Subirán los bonos de la Provoste, lo que podría llevarla a una segunda vuelta presidencial con el comunista, dejando afuera al candidato de la Sociedad Libre…

Contrario sensu, si pierde el candidato D.C., ésta quedará reducida a una mínima expresión, abriéndose un espacio en el centro político que debiera ser ocupado por la Sociedad Libre, creando así una gran oportunidad de pasar a segunda vuelta presidencial, lo que obligaría a un sector de la falange a votar por ese candidato… ¡BINGO!

Seguro, algunos (ojalá pocos) contertulios serán contrarios a estas elucubraciones y “se entregarán como borregos” … respetable en todo caso. Por su parte, esta pluma, para ser consecuente con lo escribe y hace, no irá a votar… No voy a votar, porque no tengo candidato… y porque creo que lo mejor es decir y hacer las cosas como uno las cree. No seré más un borrego más.

Cristián Labbé Galilea

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