El papa Francisco pidió este miércoles que nunca las religiones justifiquen la violencia, sobre todo “cuando nuestro mundo está aún marcado por el flagelo de la guerra”, en su discurso para la inauguración del VII Congreso de Lideres de Religiones mundiales y tradicionales que se celebra en Nursultán, donde llegó este martes para una visita de tres días.

“Dios es paz y conduce siempre a la paz, nunca a la guerra”, fue el mensaje del papa en este congreso.

Francisco participó en la apertura del congreso en el que forman parte un centenar de delegaciones procedentes de 50 países e inevitablemente las guerras fueron uno de los temas, aunque esta vez Francisco no citó el conflicto en Ucrania tras la invasión rusa.

Sentado a una mesa redonda con otros 80 líderes religiosos y representantes de organismos internacionales, el papa habló de los desafíos globales de las religiones y explicó que uno de ellos es conseguir la paz.

“En las últimas décadas, el diálogo entre los responsables de las religiones se ha centrado sobre todo en esta temática. Sin embargo, vemos que nuestros días están aún marcados por el flagelo de la guerra, por un clima de discusiones exasperadas, por la incapacidad de dar un paso atrás y tender la mano al otro”, aseveró.

“Se necesita una sacudida y se necesita, hermanos y hermanas, que venga de nosotros. ¿cómo podemos nosotros, que nos profesamos creyentes, consentir que ésta sea destruida?, afirmó.

El papa instó a los líderes religiosos a “purificarse” de la tentación de “sentirse justos y de no tener nada que aprender de los demás”. “Liberémonos de esas concepciones reductivas y ruinosas que ofenden el nombre de Dios por medio de la rigidez, los extremismos y los fundamentalismos, y lo profanan mediante el odio, el fanatismo y el terrorismo”, agregó.

“No justifiquemos nunca la violencia. No permitamos que lo sagrado sea instrumentalizado por lo que es profano. ¡Que lo sagrado no sea apoyo del poder y el poder no se apoye en la sacralidad!”, dijo.

Se había esperado para esta ocasión una reunión del papa con el jerarca de la Iglesia ortodoxa rusa que habría sido importante en el intento de mediar para detener la guerra, pero finalmente Cirilo no acudió al congreso sin dar explicaciones.

En su discurso Francisco instó a los líderes de las varias religiones a comprometerse, aún más “a promover y reforzar la necesidad de que los conflictos se resuelvan no con las ineficaces razones de la fuerza, con las armas y las amenazas, sino con los únicos medios bendecidos por el cielo y dignos del hombre: el encuentro, el diálogo, las negociaciones pacientes, que se llevan adelante pensando especialmente en los niños y en las jóvenes generaciones”.

En el resto de su mensaje, el papa defendió “que las religiones no son un problema, sino parte de la solución para una convivencia más armoniosa” y agregó que “por eso, una condición esencial para un desarrollo verdaderamente humano e integral es la libertad religiosa”.

También habló de como la pandemia de la Covid ha demostrado que “todos necesitados de asistencia; ninguno plenamente autónomo, ninguno completamente autosuficiente” y pidió que no se dilapide “la necesidad de solidaridad que hemos percibido siguiendo adelante como si no hubiera ocurrido nada”.

(Con información de EFE)

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