El departamento de Santa Cruz, la mayor región y motor económico de Bolivia, cumple este martes 11 días de paro indefinido por el censo en 2023 desbordada por la acumulación de basura y la escasez de combustible, en medio del cerco de sectores oficialistas que rechazan la huelga.

El paro que impulsan los sectores cívicos y el “cerco” que es promovido por grupos que defienden al Gobierno del presidente Luis Arce tienen a Santa Cruz en una situación crítica entre nuevos pedidos de diálogo.

En este marco, trascendió que las Fuerzas Armadas de Bolivia fueron convocadas por Arce para participar en el asedio a Santa Cruz. El Gobierno busca que se produzcan choques violentos para justificar la acción del ejército. En ese sentido, en Santa Cruz, los manifestantes temen que los grupos de choque del MAS decidan cortar el suministro de agua y electricidad.

En tanto, grupos violentos avanzan desde la zona cocalera de Chapare hacia Santa Cruz.

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