Una producción de un millón 62 mil toneladas de cobre, excedentes por US$ 2.606 millones y un Ebitda de US$ 4.697 millones reportó Codelco en el período enero-septiembre de 2022. Con relación al mismo período del año anterior, la cifra de producción representa una disminución de 10,4%.

La caída en este último ítem está asociada, principalmente, a una menor ley en la División Ministro Hales (por el cambio del plan de explotación, debido al derrumbe de una zona del rajo) y una menor recuperación de cobre. A lo anterior se suma a una reducción en la actividad y a una caída en la recuperación de cobre en Chuquicamata y El Teniente.

Asimismo, se han reportado dificultades en la operación de la fundición y refinería de Chuquicamata, lo que han contribuido a mermar la producción.

Mediante un comunicado, el presidente del directorio de Codelco, Máximo Pacheco, reconoció que “fueron meses de mucho trabajo, con indicadores de negocio complejos”.

“Vamos avanzando en la transformación de una empresa comprometida con su futuro, que se desafía en la protección del medioambiente, que pone a las personas en el centro de su quehacer, que gestiona y valora las relaciones laborales, que impulsa el talento femenino y que representa una oportunidad para el desarrollo de las nuevas generaciones”, añadió Pacheco.

Costos Los costos directos (C1) llegaron a 157,4 centavos de dólar la libra (c/lb), con un incremento de 21,2% comparado con el mismo período del año pasado, debido a la menor producción de cobre y al mayor precio de los insumos.

En tanto, el costo neto a cátodo (C3) alcanzó los 251,3 c/lb, lo que representa un alza de 14,5% con relación a 2021, que se explica por las mismas razones que el aumento del C1, además del efecto negativo de la variación del tipo de cambio sobre los pasivos, que fue compensado por menores gastos no operacionales.

A lo anterior, se suma la importante caída de 12% en el precio de realización de ventas de cobre con respecto a igual período del año anterior —que también afectó el resultado de las principales filiales mineras de la Corporación—, que explica casi la mitad de la baja de 50,4% en los excedentes, que llegaron a US$ 2.606 millones, y de la disminución de 36,8% en el Ebitda, que alcanzó US$ 4.697 millones.

“Los resultados muestran un momento complejo en términos de mercado, de operación y puesta en marcha de los primeros megaproyectos”, comentó André Sougarret, presidente ejecutivo de la estatal.

Proyecciones y mejoras

La empresa comunicó que en noviembre, la fundición de Chuquicamata comenzará una mantención mayor que incluye la reparación general de la caldera, que ocasiona una importante discontinuidad operacional y acumulación de productos en proceso.

También, durante el cuarto trimestre, se espera reducir en forma relevante el inventario en proceso. Con esto, la proyección de producción de cobre del año se estima en el rango de entre un millón 465 mil y un millón 435 mil toneladas.

“Nuestro negocio no es ajeno a las contingencias globales y hemos enfrentado disrupciones operativas mayores, además de las dificultades propias de la puesta en marcha de proyectos, en particular los de minería subterránea. Tenemos a todo el equipo concentrado en superar las dificultades y asegurar un 2023 con el mayor aporte de valor al país. Todas nuestras capacidades y energías están orientadas a eso”, agregó André Sougarret.

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