Los continuos fracasos de Vladimir Putin y sus tropas en Ucrania elevan las alertas por los nuevos pasos que podría tomar el Kremlin para escalar el conflicto, con la posibilidad del uso de armas nucleares en el frente de batalla o sobre poblaciones civiles, por lo que los aliados de Kiev alistan su respuesta ante esos escenarios.

Desde el domingo, Moscú acusa a Ucrania de querer lanzar una bomba radiactiva en su propio país para después señalar a Rusia. Por su parte, Kiev y la OTAN también acusan al Kremlin de estar con los mismos planes para dar luz verde a una escalada. “Sabemos que los rusos suelen acusar a otros de lo que ellos mismos pretenden hacer. Lo vimos en Siria, lo vimos al principio de esta guerra en Ucrania”, enfatizó Jens Stoltenberg, secretario general de la alianza.

Una bomba radiológica o “bomba sucia” está constituida de explosivos convencionales rodeados de materiales radiactivos que se esparcen después de la detonación.

El almirante retirado James Stavridis, ex comandante supremo de la OTAN, escribió en la revista Time una columna en la que definió los pasos a seguir en caso de que Rusia lance un armamento de ese tipo, o un arma nuclear táctica, de alcance limitado.

“Es una posibilidad real”, advirtió, destacando las reuniones que sostuvo el ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, con líderes aliados y rivales en los últimos días, en las que presentó sus argumentos. “Esto huele a que el Kremlin está preparando una clásica operación de ‘falsa bandera’, lo que significa que detonarían tal arma y luego señalarían con el dedo acusador a los ucranianos”, apuntó.

Por ello, aseveró que Occidente debería en ese caso responder “de forma contundente e inmediata” con los siguientes pasos:

1- Dar a conocer y condenar el uso de armas nucleares por parte de Rusia, el primer uso desde la Segunda Guerra Mundial

2- Proporcionar pruebas irrefutables de que la radiación es el resultado de la actividad rusa

3- Exigir la expulsión de Rusia del Consejo de Seguridad de la ONU, pasando por la Asamblea General para superar el presunto veto ruso.

4- Presionar a China, India y otras naciones importantes considerados como “votantes indecisos”, para que condenen a Putin y corten el comercio con Rusia.

5- Confiscar todos los activos financieros rusos en manos occidentales, estimados en 300.000 millones de dólares, para destinarlos expresamente a la reconstrucción de Ucrania.

6- Entregar inmediatamente a los ucranianos aviones de combate MIG-29 de la época soviética, que actualmente están en Polonia, ya que sus pilotos están entrenados para su manejo. EEUU compensaría a Varsovia entregando cazas F-16

7- Considerar la posibilidad entregar naves F-16 a Ucrania, ya que los primeros modelos son relativamente sencillos de pilotar y muy letales tanto en escenarios aire-aire como en ataques aire-tierra. Estados Unidos podría entrenar a pilotos ucranianos en la base aérea de Ramstein, en Alemania.

8- Aumentar el suministro de sistemas avanzados de misiles defensivos tierra-aire, con los antiguos sistemas Hawk, pero también los modernos Patriot y Iron Dome

9- Considerar la posibilidad de establecer una zona de exclusión aérea de la OTAN en apoyo de las fuerzas aéreas ucranianas

10- Considerar una respuesta en el mundo de la cibernética, en particular persiguiendo las capacidades militares rusas

11- Apuntar directa y abiertamente a la flota rusa del Mar Negro y proporcionar a Ucrania la inteligencia y los misiles de crucero de largo alcance para hundir un número significativo de buques de guerra de alto valor

Stavridis añadió que las medidas deben ser comunicadas con antelación a Putin “para que entienda que la reacción a su uso de armas radiactivas sería rápida y formidable”.

Pero también descartó que entre las posibles respuestas se despliegue la capacidad nuclear de la OTAN. “Hay que evitar a toda costa una nueva escalada nuclear”, afirmó.

Desde el inicio de la guerra, Volodimir Zelesnky reclamó que la OTAN declare una zona de exclusión aérea, pero la alianza se negó porque ello implicaría un enfrentamiento directo con las naves rusas. El uso de armas atómicas podría cambiar la línea roja.

El objetivo de estas medidas, añadió el almirante retirado, es que el presidente ruso entienda que “le irá aún peor -de forma exponencial- si echa mano de la palanca para utilizar un dispositivo nuclear radiactivo de cualquier tipo”.

El martes, e presidente estadounidense, Joe Biden, advirtió que “Rusia estaría cometiendo un error increíblemente grave si usara un arma nuclear táctica”.

(Con información de AFP)

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