En su adelanto de 20 medidas de su programa de gobierno, el candidato Gabriel Boric presenta tres propuestas que tendrán nefastos efectos sobre las pymes y, dada la extinción que se generaría de varias de ellas, los índices de concentración industrial empeorarían en favor de las grandes empresas.

La primera de ellas es la negociación colectiva obligatoria por rama de actividad, lo cual establecería, como se indica, una negociación total para, por ejemplo, el sector comercio, que es el principal empleador de Chile. Esto llevaría a que todas las empresas dedicadas al comercio, pequeñas, medianas y grandes, deberían negociar en conjunto y pagar iguales beneficios a los trabajadores de dicho sector. El problema de esto es que la gran heterogeneidad que existe en todos los sectores llevaría a que beneficios como por ejemplo, un aguinaldo equivalente a un sueldo mensual, que podría ser pagado por una gran empresa, difícilmente pueda ser pagado por una pequeña tienda. De esta manera, las pymes serán perjudicadas al ser obligadas a negociar junto con las grandes empresas.

La segunda medida anti pymes del programa de gobierno de Boric es el aumento del salario mínimo para que supere los $500 mil mensuales. En la actualidad, el salario mínimo es de $337 mil, por lo cual la propuesta de Boric implica un aumento de 48%, lo cual probablemente es el mayor incremento, en el periodo de tiempo considerado, de las últimas décadas. Evidentemente en las grandes empresas es menos frecuente observar trabajadores a salario mínimo y por ello  hace un tiempo atrás varias grandes compañías indicaron que $500 mil sería su piso de remuneraciones, cosa que probablemente ya estaba vigente antes de los anuncios. El salario mínimo está presente en el mundo de las pymes y obligarlas a ellas a pagar este aumento de 48% será muy difícil; Raúl López, economista de Jadue, señaló que no les importaba que quebraran las pymes que no fuesen capaces de pagar el salario mínimo fijado por ellos.

La tercera medida anti pymes de Boric es la reducción de la jornada de trabajo a 40 horas, ya que al deber mantener el sueldo previo, pero ahora por menos horas trabajadas, se genera un aumento del costo por hora contratada de 12,5%. Sin embargo, en muchas empresas son necesarias las 45 horas, por lo cual deberá contratar esas 5 horas que falta, pero ahora pagando el valor de la hora extraordinaria, lo que implica un recargo de 50%. De esta manera, el costo total salarial, incluyendo esas horas extras, subirá en cerca de 19%, lo que difícilmente podrá ser pagado por una pyme.

De esta manera, estas tres medidas incluidas en el programa de gobierno de Boric generan un incremento sustancial del costo laboral para las pymes, que han logrado sobrevivir apenas a las cuarentenas y que de ninguna manera serán capaces de pagar todos los aumentos de costos impuestos. Pero bueno, ya sabemos, no les importa mucho cuántas pymes quebrarán.

Escrito para El Líbero por  Tomás Flores, Economista Senior de Libertad y Desarrollo

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