Wall Street cerró este jueves en rojo y coronó un mes de septiembre que concluyó a la baja. El S&P 500 cayó un 4,8% en el mes, su primera pérdida mensual desde enero y la mayor caída en un mes desde el inicio de la pandemia.

El parqué neoyorquino ha estado agitado este mes, que es tradicionalmente flojo para la bolsa, por la perspectiva de que la Reserva Federal retire los estímulos monetarios en los próximos meses.

También ha preocupado a los inversores la crisis del gigante inmobiliario chino Evergrande, el techo de la deuda en EEUU o la persistente alta inflación.

A falta de grandes sorpresas, los principales indicadores cerraron septiembre con pérdidas, rompiendo una buena racha que se alargaba más de medio año.

En otros mercados, el petróleo de Texas bajaba al 73,29 dólares el barril, el oro avanzaba a 1.742,20 dólares la onza, el rendimiento del bono a 10 años cedía al 1,539 % y el dólar ganaba terreno frente al euro, con un cambio de 1,1578.

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