“El Tribunal de la Libre Competencia tiene que pararlos”. Lo dice un político de vasta trayectoria durante los gobiernos de la Concertación, acerca de la operación a través de la cual el Estado chino pasará a ser el principal actor del mercado de energía en Chile.

Qué pasó. La semana pasada, la empresa estatal china State Grid Corporation compró la distribuidora eléctrica más grande de Chile, CGE, por US$3 mil millones. Ya controlaba Chilquinta. Con CGE, el Partido Comunista chino controlará el suministro eléctrico de 3,7 millones de hogares chilenos, el 57% del país. Cabe mencionar que ENEL, el otro gran actor del mercado local, es controlado por el Estado italiano.

El holding estatal chino es además dueño de Transelec. Esta integración vertical está explícitamente prohibida.

  • Amenaza geopolítica. Pero lo más importante es que el poder de China sobre Chile hará difícil regular efectivamente estos monopolios naturales. China es por lejos el principal destino de las exportaciones chilenas y parecería difícil pensar que, de haber un conflicto, el Estado chileno podría enfrentar al gigante asiático.
  • Los Matte en la mira. Fuentes que han asesorado al gigante chino en sus inversiones en Chile, afirman que CGE no es la meta final de sus planes en el país, ya que tendría interés en comprar activos de Colbún, o asociarse en algunos proyectos.