Después de un año en que la reforma previsional durmió en el senado, se vuelve a la discusión de que porcentaje del 6% adicional, irá a un fondo colectivo y/o a la cuenta individual de cotización obligatoria del trabajador que cotiza en una AFP, lo cual se ha transformado en una guerra de declaraciones por parte de los senadores y del gobierno.

Si queremos mejorar el sistema previsional, no se puede estar haciendo un tercer retiro del 10%, y menos con diputados que amenazan públicamente e interfieren en cómo deben votar los electores, dependiendo a quien elijan, realmente estamos con un congreso digno de un circo donde sólo la personas ríen de ver tanta ignorancia o lloran de impotencia de ver tanto político populista ad portas de elecciones.

Hace poco, se hizo una encuesta, donde la mayoría de las personas votaron que ese 6% adicional, que lo asumirá el empleador, principalmente las pymes, debiera ir en su totalidad a la cuenta individual de cada trabajador afiliado a una AFP. No se puede pedir solidaridad a personas que solo ganan el sueldo mínimo o un poco más.

Dicho lo anterior, hay que agregar que además, ese 6% será en forma gradual, por lo tanto, estamos y seguimos legislando para el pasado, y no para el presente ni menos para el futuro de los próximos pensionados. La oposición señala que hay que ser solidario, palabra que muchos de ellos ignoran su significado, y es fácil ser generoso con plata ajena, teniendo suculentos sueldos que todos nosotros financiamos.

Todos pagamos impuestos desde el más humilde al comprar 1kilo de pan, hasta el más pudiente, por lo tanto, no se puede ser tan populista y que el trabajador financie al que no trabaja, para ellos existes los impuestos generales, y además que vaya a un fondo colectivo, como si viviéramos en países nórdicos, donde se fiscaliza y la corrupción es ínfima, primero habría que dar prueba de una blancura que no existe en nuestro país, donde no se puede asegurar que ese dinero estará disponible al momento de pensionarse.

En democracia, hay que utilizar las herramientas que se tienen, y así como el congreso no respeta las leyes, ni tampoco la constitución, lo mejor es que tengamos un plebiscito, y así sabremos si la mayoría prefiere que su 6% adicional vaya a un fondo colectivo, que sea administrado por un ente público o directamente a su cuenta individual de cotización obligatoria. Ya es tiempo que los políticos bajen del limbo y vean la realidad de quienes los eligieron para representarlos, y dejen de ir con volantes en mano a las ferias, como si lo hicieran habitualmente, para ver las necesidades en terreno y no sólo para pedirles su voto.

Por una parte, se necesita una reforma previsional urgente de concretar, y al mismo tiempo se pretende hacer un tercer retiro de otro 10%, ambas se contraponen absolutamente, es como dar una limosna a un mendigo y mañana ir por el vuelto.

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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