La economía sigue en mal pie. Y es probable que continúe así al menos hasta marzo. En el segundo mes del año, la actividad se contrajo 2,2%, por debajo de las previsiones del mercado que esperaban una caída del orden de 1,6% a 1,7%. De esta manera, entre enero y febrero la actividad acumula un retroceso de 2,5%.

Si bien en términos desestacionalizados – mes contra mes- la economía subió 0,9% y alcanzó el mismo nivel prepandemia en esa serie, se espera que en marzo pierda fuerza considerando las mayores restricciones a la movilidad de las personas, lo que se reflejará aún más en abril debido a las nuevas medidas adptadas por la autoridad.

Para marzo, los economistas tienen por ahora un rango entre 0,5% y 5%, pese a ello, todo indica que el primer trimestre la actividad se contraerá postergando el inicio de la recuperación. Para abril sigue la incertidumbre sobre la evolución de la pandemia y el período en que se extienda las cuarentenas.

Los economistas afirman que en marzo el comercio seguirá aportando al Imacec, sin embargo, irá perdiendo fuerza, puesto que el efecto de los mayores ingresos disponibles por el segundo retiro se va diluyendo. “Hemos visto que los importantes efectos que tuvieron los retiros de fondos previsionales han ido disminuyendo su impacto, dada la naturaleza de ciertos bienes, como los durables. Además, la reimposición de las restricciones más fuertes podría acentuar estos efectos”, comenta el economista de Bice, Marco Correa.

Martina Ogaz, economista de EuroAmerica, añade que servicios seguirá la tendencia de una recuperación en relación a marzo, no así en doce meses, ya que “hay actividades particulares como restaurantes, hoteles y transporte que seguirán reflejando los efectos de las medidas para contener el contagio por Covid-19”.

¿Cuándo despegará la economía?

Esa es la gran pregunta. Para el Banco Central será desde el segundo trimestre favorecido por la base de comparación, sin embargo, el mes en que comience y la velocidad de ese despegue está aún en cuestión. Esto, por las nuevas medidas de confinamiento más estricto que ha adoptado la autoridad sanitaria para controlar la pandemia y que afectará en especial al comercio y los servicios.

Por este factor, los economistas esperan que la mayor tracción debería comenzar en mayo, aunque no se puede asegurar dada la evolución que sigue teniendo la pandemia. “Al ser las restricciones de abril similares a las observadas hace año es muy probable que el imacec de abril solo contenga el mayor dinamismo del comercio exterior”, afirma el economista de Libertad y Desarrollo, Tomás Flores, quien agrega que “se posterga así el inicio de la reactivación hasta la segunda quincena de mayo”.

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