El umbral de los US$ 20 mil millones de capitalización bursátil no lo ha sobrepasado una compañía chilena en años. Alguna vez Falabella, el gigante del retail que se expandió por la región desde Chile, y Empresas Copec, el holding petrolero y forestal del grupo Angelini, tuvieron un valor superior a ese límite. Hoy solo una compañía chilena ocupa el podio. Es SQM, la compañía gobernada por Julio Ponce Lerou y la gigante chino Tianqi: el proceso de descarbonización a nivel global, la electromovilidad y la guerra en Ucrania han hecho saltar a los commodities, en especial el, hoy por hoy, principal negocio de la minera no metálica, el litio. El papel más líquido de SQM, la serie B, sube casi 50% en el año y se ha transformado en el título más rentable del 2022. Muy atrás, hoy solo dos empresas superan los US$ 10 mil millones de valor bursátil: la eléctrica Enel y el Banco de Chile.

¿Por qué vale tanto? El alza de los precios de casi todas sus líneas de negocio ha estado tras la buena evaluación de los inversionistas, quienes pronostican que este año podría ganar más de US$ 2.000 millones, casi cuatro veces más lo que reportó en 2021.

En el último ejercicio, la empresa logró ganancias por US$585 millones, un 255,9% más que los US$168 millones del primer año de la pandemia. El año pasado, por litio y derivados a las arcas de SQM ingresaron como ingresos US$936 millones, 144% más que los US$ 383 millones del ejercicio previo. En total, el litio aportó un 32,7% de los los US$2.862 millones que la empresa obtuvo en ingresos en 2021.

Pero la multiplicación seguirá este año. Su gerente general, Ricardo Ramos, estimó que este año el litio representará más de la mitad de sus ingresos. “Es muy probable que el 2022, con precios significativamente mejores y volúmenes un 40% superiores, los ingresos por concepto de litio superen el 50% de todos los ingresos de SQM”, dijo a El Mercurio recientemente. Es que el precio del litio ha explotado. En el cuarto trimestre del año pasado se transaba a US$ 14.600 la tonelada, según el último reporte financiero de SQM. En igual fecha del año anterior era de US$ 5.300. Un 175% más.

La escalada ha continuado en la primera parte de este año. “Creemos que los precios en el primer y segundo trimestre de 2022 deberían ser significativamente más altos que los precios informados durante el cuarto trimestre de 2021″, dice el reporte a diciembre de SQM. No solo será precio. Si en 2021 la compañía colocó 101 mil toneladas métricas de litio en el mercado, sus expansiones futuras elevarán ese monto a 140 mil estimados para este año. “Somos uno de los productores más grandes del mundo de carbonato de litio e hidróxido de litio y estimamos que nuestras ventas representaron aproximadamente el 19% de la venta mundial de químicos de litio en términos de volumen”, sostiene la compañía en su memoria 2021.

La demanda por litio el año pasado superó las 500.000 toneladas métricas, 55% más que en 2020, impulsada por el crecimiento del mercado de los vehículos eléctricos, que, estima la empresa, se duplicó en un año, liderado por China, que captura la mitad del total. “Las baterías representan la principal aplicación para el litio, con aproximadamente un 84% de la demanda total, incluyendo baterías para vehículos eléctricos, las que representan aproximadamente un 70% de la demanda total”, describe SQM en su memoria anual.

Todo ello sostiene el promisorio futuro de SQM. En un informe enviado a sus clientes a principios de abril, el banco de inversiones JP Morgan estimó que el precio del carbonato de litio vería un alza de 45% en 2022 y que la oferta aún no reacciona a la fuerte demanda de la materia prima. Por ello, elevó sus expectativas para el Ebitda de SQM en 58% para fines de este año y estimó ganancias por US$ 2.504 millones. Las ventas totales, según JP Morgan, saltarán a US$7.382 millones, casi tres veces más que el año pasado.

Para el 2022, el consenso de los analistas consultados por Bloomberg ve ganancias por US$1.729 millones e ingresos por US$6.039 millones, duplicando las ventas del 2021.

La expansión no se detendría. En BCI apuntan a que a nivel consolidado, para 2023 las cifras seguirán siendo fuertes, aunque algo menos que en 2022: los ingresos alcanzarán los US$7.647 millones, el Ebitda se ubicaría en US$3.642 millones y la utilidad alcanzaría a US$2.078 millones.

Pero en JP Morgan estiman que la última línea seguirá creciendo el próximo año. Así, para 2023 proyectan ganancias por US$3.127 millones, las que declinarán recién en 2024 a US$2.765 millones, con ingresos superiores a los US$ 9 mil millones en ambos años.

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