De acuerdo al Banco Central, el sector servicio creció 5,1%, siendo la primera alza desde febrero de 2020. Comercio sigue sorprendiendo y anota su mayor registro en casi una década y la manufactura no se quedó atrás con salto de 7,7%. Así, el primer trimestre anotó un alza de 0,5%, su mayor crecimiento desde el período previo al estallido social.

La economía sorprendió a todos. En marzo la actividad avanzó 6,4%, su mayor crecimiento desde abril de 2018 cuando también anotó un alza de 6,4%. Para encontrar una cifra superior, hay que remontarse a octubre de 2012 cuando se expandió 6,5%.

Con este crecimiento mostrado en marzo, el primer trimestre pasó la prueba y logró ser positivo con un leve crecimiento de 0,5%. Así, el primer cuarto del año se convierte en el de mayor crecimiento desde el tercero de 2019, previo al estallido social.

De acuerdo al Banco Central, en el mes, todos los componentes del Imacec crecieron, destacando las contribuciones de las actividades de servicios y el comercio.

En doce meses, el sector servicio fue uno que sorteó los efectos y creció 5,1%, siendo la primera alza desde febrero de 2020.

El resultado se explica principalmente por el desempeño de los servicios personales, en particular de salud. En menor medida, también se registraron crecimientos en transportes, comunicaciones y servicios de información, y restaurantes y hoteles. Si bien en comparación con febrero cayó 3,6%, hay señales de recuperación.

La industria avanzó 7,7%, su mayor alza desde octubre de 2018, y la minería 1,7%. Comercio, en tanto, creció 20%, siendo su mayor incremento en casi 10 años impulsada por las ventas mayoristas y minoristas. En menor medida, el comercio automotor también contribuyó al resultado anterior.

La serie desestacionalizada disminuyó 1,6% respecto del mes precedente y aumentó 5,0% en doce meses. El mes registró un día hábil más que marzo de 2020.

De acuerdo al Banco Central, este resultado se explicó, en parte, por la menor base de comparación de marzo del año anterior, período que marcó el inicio de la emergencia sanitaria asociada al Covid-19, pero la otra parte, a juicio de los economistas, se debió a que la economía se ha ido adaptando de mejor manera a las restricciones sanitarias, lo que ha permitido dar continuidad a la cadena de producción.

Desde Scotiabank, afirman que “en un mes en que se reimpusieron las cuarentenas en el país, se observa una caída en el nivel de actividad algo menor a lo esperado, reflejando cierta adaptación de la economía a este nuevo escenario”.

Misma opinión entrega Samuel Carrasco, economista Senior de Credicorp Capital Chile, quien subraya que “observamos efectos no lineales, en la medida en que algunas actividades y empresas se han adaptado para trabajar en un contexto de pandemia y, por lo tanto, restricciones de movilidad más estrictas podrían no tener necesariamente un impacto similar al observado durante el año anterior”.

El economista de Santander, Fabián Sepúlveda, entrega otros datos que refuerzan esa visión. “En marzo de este año también tuvimos un incremento del confinamiento, lo que se refleja en la caída de 1,6% respecto de febrero. Sin embargo, esta caída es mucho menor que la registrada en marzo de 2020 (-6%), lo que da cuenta de la capacidad que han tenido los distintos sectores para adaptarse al contexto de las restricciones sanitarias”.

Ricardo Consiglio, economista jefe de Zurich AGF, indica que “al comparar las cifras desestacionalizadas mensuales se observa que la caída mes contra mes de marzo de 2021 es menor que la de marzo de 2020, lo que muestra que “pese a la implementación de nuevas restricciones de movilidad, los consumidores y empresas se han empezado a adaptar a esta nueva normalidad”.

¿Y Abril?

En abril del año pasado ya se dejaba sentir con fuerza la crisis sanitaria afectando la actividad económica: se contrajo 13,8%. Esto ayudará a que ahora la expansión de ese mes sea fuerte, con cifras que fluctúan en torno al 10%. Sin embargo, medido mes contra mes, la actividad caerá dando cuenta del impacto de las medidas de confinamiento aplicadas durante este período. “En abril el efecto del confinamiento fue mayor que en marzo, por lo que esperamos una contracción mensual cercana a 4%”, acota Sepúlveda.

El llamado a la cautela

Pese a las buenas cifras, el ministro de Hacienda, Rodrigo Cerda, llamó a la mesura. “Hay que tomarlo con cautela, porque entendemos que hay muchos chilenos que no han recuperado el empleo. Es un buen dato, una luz de esperanza, pero hay que trabajar mucho porque es necesario mantener el ritmo de crecimiento ya que esto nos permitirá tener mayor recaudación fiscal”.

Esa misma percepción tiene Martina Ogaz, economista de EuroAmerica, quien sostiene que “considero que la cautela es primordial ante un escenario bastante incierto a nivel sanitario -pese a un proceso de vacunación que ha avanzado rápidamente en el país- como también a nivel político, social y económico, lo que trae bastante incertidumbre”.

Por esta razón, las expectativas para el año, en general, se mantienen en el rango entregado por el Banco Central de entre 6% y 7%. “Seguimos esperando que el crecimiento promedio de 2021 se ubique en torno a 7%”, puntualiza Pablo Cruz, economista jefe de BTG Pactual.