Las elecciones de gobernadores acaban de concluir. Y si bien todavía resta un mes para que asuman sus nuevas funciones, ya comienzan a definir sus prioridades y rayar la cancha de lo que se puede realizar en el marco de sus atribuciones.

En lo económico, una de las principales herramientas que tendrá bajo su mando será el Plan Regional de Ordenamiento Territorial (PROT), el cual deberá ejecutarse de manera coordinada con el plan regulador.

El Plan Regional de Ordenamiento Territorial es la herramienta que permitirá dar una orientación o lineamientos generales a una determinada región. Este será el encargado de diseñar o evaluar aspectos tan disímiles como en qué localidad se instalan las empresas, vertederos o áreas verdes.

El propósito de este instrumento en materia económica es que los gobernadores puedan decidir, junto al Consejo Regional, los polos productivos de cada región manteniendo el equilibro entre las distintas zonas.

También le corresponderá someter al consejo regional el proyecto de presupuesto para el gobierno regional y, además, las políticas y proyectos de planes de desarrollo.

Los expertos coinciden en que el Plan Regional de Ordenamiento Territorial será una de las nuevas atribuciones que recaerá única y exclusivamente en ellos, por ende, será la más importante en este nuevo rol.

Foto: Andres Perez

Manuel Aris, investigador de Espacio Público, explica que el diseño y gestión de los PROT “exigirá a los gobernadores regionales un rol de articulación de diversos actores, públicos y privados, y en ese esfuerzo muy probablemente veamos poca claridad respecto de las atribuciones de su cargo con otros actores, que se deberán ir esclareciendo a medida que se producen estos conflictos, al carecer de una transferencia de competencias programada y racional al nuevo cargo”.

Aris subraya que el gobernador tendrá como instrumento un plan de ordenamiento territorial de la región y de las zonas metropolitanas. “Se ha concebido, desde el punto de vista del ordenamiento territorial, que este nuevo cargo puede dar una visión más comprehensiva al desarrollo de los territorios, no tan solo con la zonificación de suelos, si no en la convergencia de otros instrumentos con los que se cuente”.

/