A fines de junio, el gobierno extendió el cierre de fronteras hasta el 14 de julio. Ayer, repitió el anuncio, pero ahora hasta el 25 de este mes; una seguidilla de determinaciones que tienen a la industria del turismo en ciernes. Hoy Chile -señalan en el sector- tiene las tasas de vacunación más altas de la región, pero pese a ello, posee las restricciones más severas para el tema aéreo.

Así se planteó en instancias del webinar Las Claves para la Reactivación del Turismo en Chile, realizado hoy en la mañana, y organizado por la Cámara Nacional del Comercio, Fedetur, Iata y Achila.

“La pandemia ha tenido un impacto devastador para la industria y el enfoque ahora es la recuperación del turismo; la mayoría de los países de la región y la industria han trabajado de manera conjunta en lograr la reapertura de las fronteras”, señaló el Director Regional de Miembros y Relaciones Externas de IATA, Oracio Márquez. “Hoy sólo Chile y Cuba exigen a los pasajeros cubrir los gastos de una cuarentena obligatoria al ingreso del país por cierto período de tiempo sin tomar en consideración el alto costo que eso considera para los viajeros; todo ello en aras de desmotivar a los ciudadanos a viajar”, añadió.

En su presentación, el ejecutivo mostró que sólo Chile y Trinidad y Tobago mantienen sus fronteras cerradas; mientras nuestro país tiene un 64% de la población vacunada con esquema completo, en Trinidad y Tobago es apenas un 8,8%. “Mantener las fronteras cerradas no tiene justificación alguna”, subrayó.

Menos tráfico aéreo de la región

Un paso más dio el presidente de la Asociación Chilena de Líneas Aéreas (Achila) y gerente general de Sky Airline, José Ignacio Dougnac. “Nosotros entendemos que la pandemia ha sido tremendamente difícil, pero también sabemos que muchos países han ido avanzando. Cuando partió la pandemia, el tráfico se desplomó, pero hacia noviembre y diciembre de 2020, Chile estaba en una senda de recuperación que iba alineada con otros países; sin embargo, y a pesar del gran éxito que ha tenido la campaña de vacunación, hemos ido hacia atrás”. Aseguró que en los meses de abril y mayo nos transformamos en el país con menos tráfico aéreo de la región. “Chile es uno de los pocos países del mundo que tiene restricciones para su tráfico doméstico. Durante abril y mayo muy pocas personas tenían derecho a trasladarse dentro del país en avión”. De hecho, subrayó que durante esos meses se cancelaron más de 2.200 vuelos por las restricciones impuestas.

En el área internacional, Chile sólo está operando al 4,5% de su capacidad. “Necesitamos tener mayor movilidad doméstica. Y en el ámbito internacional, somos de los países más retrasados, necesitamos hacer una apertura de frontera”. Instó a que las personas que están vacunadas puedan viajar. Aún más, dijo que estudios internacionales dan cuenta de que la probabilidad de contagio en un avión es de uno en 27 millones de pasajeros. “La probabilidad de contagio en un avión es tremendamente baja”.

Según explicó todo este cierre ha redundado en que los números sean dramáticamente malos. Si en 2019, la industria en Chile daba 191.000 empleos, post pandemia estos se han reducido a 69.495 a fines de 2020; 121.505 trabajos menos, los cuales -dijo Dougnac- no se han recuperado. Asimismo, subrayó que si antes del Covid-19, el sector aéreo aportaba US$7.200 millones al PIB; hoy ese dato es de apenas US$2.584 millones. “Se perdió el 64% de la generación de Producto Interno Bruto en Chile”, señaló.

El presidente de Fedetur, Ricardo Margulis, estimó que ya en septiembre debiera haber una apertura de fronteras. El titular de Achila, no obstante, fue directo: “Si queremos que en septiembre haya reactivación, necesitamos apertura de fronteras ya”. Explicó que las decisiones de compra de pasajes no se hacen de un día para otro, por ende, se requiere un margen de tiempo para que los turistas vuelvan. “Hay que ir haciendo aperturas ya para tener algo de tráfico para el 18 de septiembre, si se hace ahí lo tendremos recién en octubre o noviembre”, puntualizó.

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