Boca Juniors quedó eliminado en los octavos de final de la Copa Libertadores. El Xeneize cayó por 3-1 (0-0) en los penales frente a Atlético Mineiro, luego de igualar tras los noventa minutos en la revancha en Belo Horizonte. El VAR nuevamente volvió a ser protagonista en contra del equipo argentino: le anularon un gol con la tecnología, al igual que en la ida en la Bombonera.

El conjunto local, que no contó con Eduardo Vargas por covid, dominó la posesión de la pelota e intentó atacar por su banda derecha, mientras tanto, el equipo de Miguel Ángel Russo no se acercó con calidad al área de Éverson. La chance más peligrosa fue a los 41 minutos: un remate de Sebastián Villa que el arquero desvió con lo justo.

A los 17 del segundo tiempo, otra vez el VAR fue protagonista. Marcelo Weigandt aprovechó un error de Éverson tras un tiro libre y marcó el 1-0 a favor del Xeneize. Sin embargo, el árbitro Esteban Ostojich decidió revisar la jugada con la tecnología. Con lo sucedido la semana pasada con el gol anulado a Diego González, los jugadores casi se van a las manos: hubo empujones y tumulto. Finalmente, el réferi anuló el gol considerando que hubo posición adelantada de Diego González, lo que desató la furia en el banco de Boca.

En la definición por penales Nacho Fernández, Junior Alonso y Éverson anotaron por el cuadro brasileño, mientras que Éverson le atajó los penales a Sebastián Villa y Esteban Rolón), por su parte Carlos Izquierdoz la tiró afuera.

Finalmente, Mineiro se impuso por 3-1 y pasó de ronda: espera por River o Argentinos en los cuartos de final.

Por Ignacio Soto Bascuñán