La crisis sanitaria ha afectado no solo el mercado laboral y la economía, también la situación de seguridad social de las personas.

De acuerdo a la última encuesta Casen 2020, las personas sin ningún tipo de cobertura de salud pasaron de 2,8% al 4,3% del total de la población, el mayor porcentaje desde 2006, cuando llegaban a 5,1%.

Como se puede anticipar, las personas sin ningún tipo de cobertura se encuentran principalmente en los dos primeros quintiles de ingresos (62% del total entre ambos), los más vulnerables, y solo 6,5% en el quintil más rico.

Mientras, el porcentaje de la población que está afiliada a Fonasa llegó a 76,5% del total nacional, su nivel más bajo desde el registro de la edición 2003 de la encuesta Casen. Esto, a pesar de que las personas que no tienen ningún tipo de ingresos de todas formas pueden inscribirse en el tramo A de la institución.

Sin embargo, en términos de número de beneficiaros en el sistema de salud público, ha habido un aumento. Desde Fonasa informaron que su población beneficiaria “ha crecido en forma constante en los últimos años. Si en 2018 la población asegurada era de 14.102.709 personas, en 2020 la cifra creció en más de un millón, llegando a 15.142.528″.

También en la institución resaltan que “las personas cesantes o carentes de recursos, pueden acreditar su condición con Fonasa como tramo A, lo que les entrega gratuidad en todas sus atenciones en la Red Pública de Salud”.

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