Entre el 2011 y 2021 el resultado de las mediciones de la huella de carbono en la compañia arrojó una disminución del un 49% de CO2e en las emisiones directas, es decir las producidas por la empresa. En tanto, para las emisiones indirectas (proveedores), tuvieron un descenso en un 30%.

El 2007, Concha y Toro realizó la primera medición de las emisiones de carbono y con ello, una serie de iniciativas sustentables internas para poder aportar en las metas globales en la reducción de CO2e.

En 2011, la viña constató que el 90% de sus emisiones provenían de “fuentes aguas arriba”, es decir, de su cadena de abastecimiento y para contrarrestar este efecto, involucró a sus proveedores en la acción climática.

La compañía ha acumulado reducciones de emisiones que han superado sus metas entre los años 2017 y el 2021. Ya para el 2021, las toneladas de CO2e emitidas ascendieron a 181 mil, cuando lo proyectado era 225 mil toneladas. La cifra alcanzada era lo presupuestado para 2025.

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